Sunday, April 12, 2009

La Huida

Todo había perdido sentido. La sugerencia de un fin de semana a Tepoztlán, un mes atrás, había sido el principio de una serie de malentendidos y peleas con ella. A partir de ahí todo fue precipicio. Al final le envié un mail en donde le decía una sarta de tonterías cursilonas del tipo, "esa relación puramente carnal la puedes tener con quien quieras menos conmigo porque yo ansío tu corazón". Ella me envió un mail de regreso que en resumen decía "Fuck you". Yo no entendí la retórica de su complejo y cifrado mensaje y le envíe un mensaje de texto que decía: "Más allá de los apasionamientos me gusta tu forma de ser, sé mi amiga". Ella respondió: "¿Qué parte de Fuck you te resulta tan difícil de entender?". No había nada que hacer, la había perdido para siempre. Kerouac decía que a todos los escritores les da en un momento de su vida por reivindicar el amor romántico. Yo estaba viviendo esa época. Por eso cuando recibí un mensaje de mi primo Alfonso diciendome que se encontraba en Baja California en el pueblo de TodosSantos, que lo alcanzara si quería, me pareció un buen momento para huir. Temporada alta, todos los vuelos agotados. El cobro de un favor a mi buen amigo Fabo Pesqueira me aseguró un lugar en un avión de carga del Ejercito de Salvación que llegaba a la Paz. "El problema son las pulgas y garrapatas" me dijo riendo el Fabo cuando me dejó en el aeropuerto. No mentía.

Llegue a La Paz y el calor me golpeó la mandíbula con el odio con el que me golpeaba la mandíbula Ricardo Cuello cuando nos peleabamos cada semana en la secundaria, yo también le aplicaba buenos golpes, ¿por qué no todo era tan sencillo como en esos días?

Tomé mi bolsa de viaje y me dirigí a rentar un auto. Con mi maltrecha economía sólo me alcanzó para rentar un viejo Taurus pero me parecio que combinaba con mi ánimo, sin embargo me encontraba ahí y no me quedaba otra más que disfrutar de mi huída del mundo, quien al parecer me había sacado la lengua. Llegue a TodosSantos a las dos de la tarde. Siempre me había parecido irreal el paisaje de Baja California, volteabas a un lado y el desierto agreste te miraba con desdén, volteabas al otro lado y el mar embravecido te lanzaba una mirada burlona y te sonreía con su boca desdentada de espuma revuelta. Estaba en territorio Surf. Poncho estaba hospedado en el mítico Hotel California. Pedí hablar a su habitación y 5 minutos más tarde estaba abriendo los brazos para saludarme.

-No lo vayas a decir, por favor-, le dije sonriendo.

-Welcome to the Hotel California- me dijo sonriendo y cantando.

-Vete a la verga- le contesté y le respondí con un fuerte abrazo; hacía 3 años que no veía a ese viejo surfer, bont vivant, adicto a la mariguana y vagabundo de Alfonso Díaz.

Poncho era un paria en mi familia paterna, entre todos mis primos mamones educados en la Anáhuac y el ITAM, Poncho exhibía el mismo desprecio que yo a su forma de vida y había decidido hacer de su existencia una fiesta permanente, al igual que yo. Treintones que nunca se habían casado. Era obvio que él y yo nos llevábamos muy bien aunque habíamos convivido muy poco en la vida. El siempre viajaba de playa en playa, trabajando en bares y antros, levantándose tarde y pacheco la mayor parte del tiempo. Yo por mi parte era un animal de ciudad. Sin embargo, en ese momento huía de ese monstruo de concreto y sus histéricas mujeres.

-Vamos por una chela, hay que brindar que decidiste venir- me dijo eufórico. Nos dirigimos al pequeño Lobby y ahí nos pedimos dos Victorias.

-La Victoria es de México- brindó Poncho sonriendo ampliamente. Desde que yo trabajaba en publicidad siempre le daba por repetir los slogans de las marcas que consumía cuando estaba frente a mí como si fuera una especie de chiste que sólo los dos pudieramos entender. Ese hecho en sí, le daba una sensación de complicidad y eso sí, sólo lo podíamos entender nosotros.

-¿Y qué haces en el Trópico de Cáncer?- le pregunté después de aliviar el calor con un par de tragos de mi cerveza.

-Las olas, es la temporada de Baja para las mejores olas, ¿escuchas como rompen? el mar está furioso. Bueno, eso no es nada, al clarear el día, en el amanecer las olas son del tamaño de campers- dijo obviamente entusiasmado, no pude dejar de mirar su pierna y la gran cicatriz que surcaba su rodilla derecha, él se dio cuenta y sonrió: -Las heridas sólo me hacen un viejo guerrero y respecto a la segunda pregunta que estás pensando, no, no estoy muy viejo todavía para andar montando olas- dijo reflexivo.

En ese momento un par de gringos se acercaron a saludar a mi primo y Poncho los invitó a compartir una cerveza con nosotros, pidieron un par de tecates lo que se me hizo un cliché, pero no dije nada.

Los gringos eran Steven y Michael. Dos californianos con la piel curtida por el sol y apenas más jóvenes que nosotros. Poncho se divertía llamándolos Esteban y Miguel al otro y a ellos no parecía importarles en lo más mínimo. Hablaban alto como todos los gringos, con esa seguridad que a nuestra taimada mexicanidad nos parece tan afectada. Sin embargo, no me desagradaron, simplemente me hicieron sentir un poco fuera de lugar.

Después de otras dos cervezas y una larga charla sobre las mejores playas para surfear, que por lo visto ese par de gringos locos habían visitado, me levanté para acomodarme en el cuarto que compartiría con Poncho, no sin antes preguntarles algo que siempre me habían inquietado respecto a personajes como ellos.¿De dónde demonios sacaban el puto dinero para vivir como surfers y andar de playa en playa en el mundo? Los dos rieron y se miraron entre sí divertidos, Poncho igual reía pues parecía entender la risa de los gringos y le hacía la misma pinche gracia que a ellos mi pregunta. Entonces Esteban/Steven dijo con una gran sonrisa: -Eso no te lo vamos a decir- en perfecto español. -Pues huevos entonces- les dije yo también sonriendo, y los tres rieron más fuerte.

-Pinches mamones- me dije un poco malhumorado mientras subía por las escaleras hasta el primer piso en dónde estaba el cuarto de Poncho. El lugar era extremadamente agradable, una construcción típicamente californiana para que los norteamericanos se sintieran en una película de El Zorro. Me gustaron mucho los detalles que adornaban el hotel. Espejos con marcos de plata y mucha madera. Era un buen lugar para perderse. Encontré sin problema el cuarto, era amplio, con dos grandes camas. Salí al balcón y ví el mar. Picado y furioso tal como había dicho Poncho. Perdí las esperanzas de nadar.

Mientras estaba recargado en el balcón pude ver como salían a la terraza Poncho y sus dos cuates acompañados de una gringuita en pareo. Por lo menos hay mujeres en este grupo pensé. Me metí y me recosté. Me quedé dormido hasta que Poncho con una pistola de agua me despertó.

-Madura, pendejo-. Le dije molesto.

-Estabas roncando muy fuerte-. Me dijo cagado de la risa.

Le hice una seña obscena, me incorporé tallándome los ojos y entonces me di cuenta que ya había anochecido. Vi mi reloj. Las 7 de la noche. Había dormido cuatro horas. Odiaba desperdiciar mis vacaciones durmiendo. -Bañate, vistete, lavate los dientes, haz lo que tengas que hagas para ponerte guapo, nos vamos a una fiesta a la playa-. Dijo mientras se engelaba el cabello. -Reminiscencias de finales de los ochentas, éste es uno de sus detalles forevers-. Pensé, mientras recordaba a quien me había explicado el significado de esa idea. La recordé desnuda, sudorosa y exultante, con sus enormes senos orgullosos mirándome fijamente. Su recuerdo me alegró y me dejó en claro que las mujeres seguirían siendo una bella constante. No importaba cuan idiota estuviera yo para tratarlas y alejarlas de mí.

Me bañé rápidamente en contra de mi costumbre y alcancé a Poncho que estaba en el lobby del Hotel. -Ya era hora, pinche princesita-. Dijo y caminó a la salida. -Huevos, ni me tardé-. Le dije alcanzándolo y dándole una patada en sus bermudas Billabong recien planchadas.

Nos subimos a su Wrangler rentado. -¿No mames cabrón, de dónde sacas el varo?, pinche vida que te das- le dije admirando la máquina por dentro. -Te voy a presentar a mis cuates pero te comportas, ¿eh?- me interrumpio mientras miraba por el retrovisor para salir de reversa acto seguido empezó a tararear una canción -De reversa, Mamí, de reversa- canturreó mientras yo trataba de recordar si alguna vez en su presencia me había comportado de manera inconveniente.

-Oye, pero sí tú eres el mala copa, wey- le dije recordando todas las malas experiencias pasadas relacionadas con el alcohol y mi primo.

-Ah pues sí verdad, bueno, tons me cuidas-. Dijo riéndose el muy pinche cínico.

Anduvimos un rato por la carretera hasta llegar a una salida del lado del mar. Cuatro grandes fogatas iluminaban la playa. Estacionamos junto a varias camionetas y el sónido inconfundible de la fiesta tintineó mis oídos. Ahí junto a la playa, uno de los grupos étnicos más variados cantaban, bebían y se divertían sin que les importara el mañana. Había llegado al lugar exacto en donde debía estar.

-Ésto está bien chingón- le dije un poco demasíado emocionado a Poncho que se veía de lo más cool.

-Nomás no parezcas muy pinche ansioso, me vas a quemar con la banda, tú normal-. Me dijo sonriendo.

-Ok-. Dije sabiendo que no lo iba a poder cumplir.

Bajamos una pequeñísima colina de hierba y arena para internarnos en la arena que aún estaba tibia por el abrasante calor del desierto. Poncho reconoció a sus amigos y nos acercamos a una de las fogatas.


Un grupo variopinto de gente de playa nos saludó y todos volvieron a sus pláticas, había verdaderos tiburones con piel de cuero, mujeres morenas de senos firmes y muslos dorados, powsers condechis, hippiefresas, beatniks anacrónicos y yo, que nunca he sabido a que clasificación pertenezco.

Poncho se quedó platicando con los tiburones y yo fui a una hielera por una cerveza. Mire alrededor de las fogatas y en la contigua ví a Esteban/Steven riendo con la guera con la que los había visto unas horas antes. Destapé mi cerveza y por un momento no supe si reunirme con Poncho o hacer nuevas amistades.

En esas cavilaciones estaba cuando del grupo se separó un muslo dorado y se me acercó. -¿Tú eres el amigo de Ana Pontes, verdad?-. Me dijo sonriendo y dudando. "Sí que es la onda conocer a Ana Pontes" pensé para mí y le respondí. -Sí, ¿Nos conocemos?-. -No, pero te reconocí por tu foto en el Facebook-. "Uno no es nadie si no aparece en el Caralibro" recordé que alguna vez sentenció burlón el Chicles, un arte que antes trabajaba en mi agencia. -Sí, es mi dupla, bueno en realidad somos una tripleta creativa-. -¿Todavía llevan esa tienda departamental?-. -Sí, somos los Sears Kids-. -Cuando ví su último catálogo, le hable a Ana y le pregunté si estaba bien-. Me dijo con cara de preocupación. "Chale, ya trascendió el clientismo que nos domina" pensé alarmado y cambié rápidamente el tema. -¿y tú que cuenta llevas?-. -No, yo soy fotógrafa-. -Aaaaah-. expresé feliz de encontrar alguien con quien platicar. -¿Y por qué nunca has ido a la agencia a presentar carpeta?- le pregunté extrañado. -Pues porque no me han invitado- dijo riendo por mi menso comentario. -Pues yo te invito-. -Me llamo Irais- sonrió extendiendome la mano. -Y yo me llamo...-
-Sé como te llamas, ven, te voy a presentar a mis cuates- sin soltarme la mano que había tendido para presentarse me arrastro hacía uno de los lados de la fogata. "Que sus amigos sean los Beatniks anacrónicos, supliqué para mis adentros, pero no, sus amigos eran los powsers condechis. -¿Qué onda?, ¿cómo están?, Hola, un gusto, bla bla, bla, bla- Mis credenciales de copy me ganaron un lugar en el Powsometro Condechi y al final tuve que admitir que no eran tan desagradables. Pronto la noche cayó como mermelada de frambuesa y me sentí un poco ajeno a la vida misma.

Cuando la iriscente fiesta me deslumbraba con sus promesas vacías pero llenas de furor no pude dejar de pensar en ella. La que me había mandado a joderme a mí mismo. Me preguntaba qué le veía a todo esto. Enamorada de la discontinuidad de un momento. Ella al igual que yo huía de la vida pero a ella si le llenaba la furia de lo efímero. Yo que había contemplado este infinito de bordes visibles tantas y tantas veces me parecía menos luminoso que la primera vez. Tal vez era este constante aburrimiento que me impedía soltarme y fluir hacía la diversión por la pura diversión. Siempre estaba buscando un significado a cada simple acto de la vida y este escenario se me antojaba uno de los lugares menos propicios para encontrar respuestas. Tan sólo perderse. Yo quería perderme en ella. Yo veía en ella lo mismo que ella en la fiesta. ¿Quién estaba más equivocado? Probablemente yo, que veía en un sentimiento una posibilidad de redención a una vida dedicada al escepticismo, a un voluntarioso exilio de los placeres comunes.

Le di un largo trago a mi cerveza y miré a los ojos a Irais. Le sonreí y me devolvió la sonrisa. Si tan sólo ese gesto me hiciera tan feliz como el parpadeo de la que había perdido sería el hombre más feliz de ese lugar. Obviamente no lo era. Sin embargo. Sin embargo sólo soy un pedazo de carne. ¿Quién no puede identificarse con esta idea básica? Me acerqué a Irais y le sugerí un paseo por la playa. Ella me vio a los ojos y se dejó de sonreir pero accedió.

Caminamos por la playa y nos alejamos un poco de las fogatas. Platicamos sobre nuestros hobbies y le dije que uno de los míos era escribir. Ella pareció interesarse. Cierto tipo de mujer siempre se interesa y ella era de ese tipo particular. Me preguntó que tipo de cosas escribía y entonces recordé que había guardado un poema en mi celular que había escrito para la que me había mandado a joderme a mí mismo. Se lo leí y me dijo que si alguien le escribiera algo así, lloraría. Le dije que a quien se lo había escrito la había dejado impavida. -Hay mujeres así-. Me dijo reflexiva. Parecía evaluar una idea. Seguimos charlando. Le hablé de mis autores favoritos y le dije que mi meta en la vida era escribir una sóla línea que resultara a mis ojos excepcional, pidió un ejemplo y tome uno prestado de un autor que me gustaba mucho. -No soy un Dios pero te amo-. Le dije y la idea le pareció preciosa. Ella me lo pareció a mí. Me acerqué y la besé. Respondió al beso con entusiasmo. Entonces dejé de pensar y me entregué a la caricia. La había seducido con letras robadas de otros autores y aún con las mías pero dirigidas a otra mujer. El universo es extraño. ¿Ya se los había dicho?

Ver el amanecer abrazado de una mujer a la que se le acaba de hacer el amor en la playa es uno de los placeres más ambivalentes que existen. Por un lado los colores irrecuperables del cielo, el sabor del otro combinado con sal, el sentimiento de ser más chingón que otros mil weyes por lograr esa proeza. Por el otro está la incomodidad de tener arena rozando cada una de las partes sensibles que tenemos en el cuerpo. El frío de la hora azul que es dolorosamente persistente y la leve incomodidad de que fue amor de un momento. Después de ver el amanecer, creí ver de reojo una lagrima en el ojo de Iraís. No sé si fue la belleza del momento o simplemente recordó a alguien en la lejanía. A mi me dió también cierta melancolía por Sofía, mi ex mujer. Es el tipo de momentos que uno quiere compartir con el amor de su vida pero termina compartiendo con extraños, lo que le da un tinte de irrealidad a todo el asunto.

Algunos comenzaban a Surfear, otros comenzaban a irse. El grupo de Irais se preparaba para marcharse y ella se despidió con un leve beso y un fuerte abrazo. Me dijo que se estaba quedando en Cabo San Lucas así que ya no la vería más por el resto de la semana santa. -Estuvo bien padre, ¿Me vas a llamar cuando llegues a México?- me preguntó sonriendo. -Pero por favor, pásame tu cel-. Me lo dio y la vi alejarse moviendo las caderas en las que apenas hacía media hora mis manos acariciaban con lascivia.

Cuando apunté su teléfono, vi que tenía algunos mensajes. No tenía señal, así que debí recibirlos en el hotel en la noche anterior. Un mensaje de Iraní Salgado invitándome a ver a Lachapelle. Al tiro, con nadie mejor que con mi querida amiga; otro de Diana Rangel preguntando cuando la acompañaba a hacerse su tatuaje. De paso me retocaba el mío que tengo en el pecho; Otro de Axel Barrios diciendo que no había conseguido lo que le había pedido. El muy inutil; Uno más de Beto Chiñas que como siempre había dejado abierta la llave del baño y me habían cerrado el paso para que no se tirara. Maldito gobierno y su escasez de agua. Uno más de Sofía, diciendo que necesitaba verme pues nuestro último encuentro la había dejado perturbada. ¿Perturbada? Pero si al que había cagado era a mí. Bueno, ya investigaré a qué se refería la flaca. Por lo visto la vida seguía su curso y yo estaba de vacaciones, en una playa perdida y de Poncho no había ninguna señal.

Sin embargo, no me preocupé. Caminé entre latas de cervezas vacías, algunos cuerpos durmiendo la borrachera. Entonces me di cuenta que estaba presenciando una de las maravillas de la naturaleza cool. Surfers profesionales estaban cabalgando olas frente a mis ojos. Poesía de sal, agua y aceite para tablas. Me acerqué a un grupo de surfistas que miraban con reverencia el mar escoltados por sus thrusters de tres quillas que habían clavado en la arena. La seriedad de su rostro me recordó la imagen de los generales indios que veían con rostro de austera dignidad la batalla que se desarrollaba colina abajo. Algunos llevaban pintura de guerra. Bueno, no era pintura de guerra, era de esa madre de cera de color que se ponen algunos abajo de los ojos para que no les refleje el sol pero a mí me gustó pensar en pintura de guerra. Me senté y admiré como los que estaban en el mar montaban la ola. Es un poco como estar esperando, esperando y de repente uno de ellos se decide, los demás lo dejan pasar y este nada con fuerza para adquirir el impulso adecuado que lo ubique en la corriente de la ola, y entonces la fuerza del mar hace su parte. El momento de la verdad ha llegado, el surfista hace un Take Off, es decir se levanta aprovechando la velocidad de la ola y hace un Bottom Turn que es el primer giro para poder enfrentar la ola y ofrecer resistencia, a partir de ahí, se está surfeando.

Pasé como 40 minutos admirando a esos atletas. Por momentos me daban ganas de pedirle prestada su tabla a alguno y meterme a intentar montar una ola chica. Por suerte pude reprimir mis ganas. Los usos y costumbres de mi tribu skate no aplicaban aquí, en donde pides una patineta haces un par de trucos y la banda no se saca de onda. Los surfers son un poco más mamones que eso.

Estaba en esas reflexiones cuando mi estómago me reclamó la falta de alimento. Era hora de regresar al hotel, pero ¿cómo? de Poncho ni sus luces. Caminé hasta donde habíamos dejando el Wrangler y nada. El muy infeliz me había dejado. Ya le pondría unos putazos por hojaldra. Ahora lo importante era regresar a TodosSantos y desayunar.

Estuve pensando un momento y llegué a la conclusión que lo mejor sería caminar a la carretera y conseguir que un camión Los Cabos-La Paz parara y cobrando el respectivo peaje me llevara hasta TodosSantos. Sin embargo mi plan tenía un hoyo. El calor del desierto en breve sería insoportable y de no pasar un camión pronto tendría quemaduras serias en mi cabeza rapada.

-Shit, shit, shit, ¿qué haré? ¿qué haré?-. Pensaba rápidamente pues de la misma manera tenía que tomar una decisión. -Al puto diablo-. Me decidí y comencé a caminar hacia la carretera. En ese momento el sol pareció también tomar una decisión y comenzó a arder con más intensidad, por lo menos a mí me dio esa impresión. Apresuré el paso y empecé a sudar profusamente. Lo que al Jeep le había costado menos de 10 minutos sospeché a mí me iba a costar mucho, mucho, mucho más.

No había caminado ni 5 minutos cuando una camioneta se detuvo junto a mí. Un grupo de juerguistas que salían de la playa me ofrecieron llevarme. Iban a la Paz, así que TodosSantos les quedaba de paso. Me acomodé en la parte de atrás junto con otros fiesteros y acepté una Budweiser fria que mi cuerpo agradeció.

Media hora después llegué al pueblo, caminé hasta el Hotel y pedí mi llave en recepción. No estaba, eso significaba que Poncho estaría durmiendo en el cuarto. Subí al cuarto y la puerta estaba emparejada. Poncho dormía sobre la cama profundamente. Salí del hotel y fui por una bolsa de hielos a una tienda cerca de ahí. Regresé al hotel y le pedí a una afanadora que me diera una cubeta con agua a la mitad. Despegue todos los hielos pegandole a la bolsa en el suelo y vacie la mitad de la bolsa en la cubeta que quedó rebosante. Entonces me senté en la puerta de mi cuarto con la cubeta entre las piernas mientras masticaba hielos que habían sobrado de la bolsa. Después de 5 hielos masticados y asegurarme que el agua de la cubeta estuviera bajo 0 grados. Entré al cuarto y me puse al lado de la cama de Poncho. Le di la bendición y entonces le vacie la cubeta.

-NO MAMES, NO MAMES, NO MAMES, ¿Qué te pasa pendejo?- gritó Poncho mientras se incorporaba como si le hubieran puesto un cohete en el trasero. Yo estaba entre divertido y a la defensiva. -Eso es por abandonarme en la playa, culero-. Le dije. Entonces Poncho agarró un hielo y me lo aventó con fuerza, con tanta, que por supuesto no me dio. -Oh que la verga, ahora aguántese-. Le grité mientras me reía de la imagen. -Me voy a enfermar, pendejo-. Me gritó. -Ay, ay, ay, qué es tantito hielo-. No mames.

Al final el carácter tranquilo de Poncho aceptó la broma y se calmó. -Oh pues es que te vi muy entretenido, pensé que te ibas a quedar por allá, ¿Para qué te interrumpía?-. Reflexionó filosóficamente el viejo surfer. -Bueno, ya estamos a mano- le dije y me tendí en mi cama. -Nel, ahora ayudame a voltear el colchón-.

Dormí dos horas de sueño inquieto. Soñé con Angelica Villanueva, mi novia de la universidad. La soñé como una mujer gigantesca que me perseguía por los salones de mi alma mater. Al final me alcanzaba y como a una cucaracha me tomaba con dos dedos y me decía con voz profunda y cavernosa: "Te esperé con ansía". Me metía adentro de sus bragas y quedaba enredado en su vello púbico castaño claro como si fuera una mosca en la tela de una araña. Luche por zafarme y oía su voz que me decía: "Abajo, más abajo". De repente sentí como si estuviera en un pantano. Todo a mi alrededor estaba mojado y el olor era maravilloso. "Así, así". Exigía ansiosa con su voz de gigante perturbado. Yo trataba de salir y cada vez que trataba de escalar hacía algún lugar unicamente lograba que la caverna en donde estaba temblara, lo que provocaba gritos que me parecían las trompetas del juicio final. Al final encontré un borde, una pequeña saliente, me tomé de las dos manos y todo a mi alrededor comenzó a temblar en un orgasmo clítorial que logró que una marejada de liquido viscoso me lanzará hasta un salón de clases. Todo mojado y oliendo a amor tomé mi lugar en una silla vacía. La clase estaba a la mitad. La había interrumpido. El salón estaba llena de mujeres, no lograba identificar a ninguna. Todas callaron hasta que tomé mi lugar. Entonces la maestra dijo dirigiendose a mí. "Tú eres un desastre natural en la vida de todas nosotras".




(Nota para mi querido lector: Todavía no acabo este relato, a cada rato me meto y sigo escribiendo en línea, así que recomiendo que cheques los avances dándole un refresh a tu navegador).

Thursday, April 02, 2009

Alas, Poor Yorick!

Para Nash.

A Isabel una tarde nublada le dijo su abuela que no veía promesas en su futuro. En cambio, el de tu hermano es brillante, agregó. Isabel nunca olvidó el comentario. Como venganza decidió triunfar en la vida. Tenía entonces 9 años. Antes se divirtió claro, pero cuando fue el momento de dar los pasos definitivos para lograr algo en la vida, tomó las decisiones acertadas. Eligió una carrera que le permitiera ponerse en una posición de ventaja en el mundo laboral. La terminó de manera brillante. Entonces consiguió una beca y fue a estudiar a Barcelona. En Barcelona, tomó un respiro y volvió a divertirse. Pero también se esforzaba en la escuela. Isabel sentía desprecio por la gente del Politécnico con los que compartía la beca. Son afectados, los reprobaba en silencio. Isabel hizo amistad con una chica manchega. La chica manchega era rica. La chica manchega llevó en vacaciones a Isabel a la villa en donde pasaba los veranos y la presentó a sus padres. Las maneras ceremoniosas de Isabel y su simpatía natural conquistaron a los padres de la chica manchega. Isabel descubrió esa tarde que su paladar tenía una gran sensibilidad ante los sabores de la cocina mediterránea. El delicado gusto de los vegetales cultivados en casa, el vino, la animada platica, un atardecer con colores irrecuperables y el hecho de estar tan lejos de casa, la hicieron sentirse una diosa. En un lugar de la Mancha, Isabel se encontró cosmopolita. Se hizo de noche. Pasaron dos horas. Isabel se despidió con cortesía y subió a la habitación de los huéspedes. Mientras subía por las escaleras de cedro y pasaba la mano por la enorme pared de mármol cortado a cincel, descubrió sonriente que en su presente sólo había certezas. En ese preciso momento, un viejo cráneo, sepultado en un olvidado cementerio al otro lado del mundo, se zafó de la base de la columna. De ese hecho, nadie tendrá conocimiento nunca.

Thursday, March 12, 2009

Requiescat in Pace

Uno de mis amigos más cercanos es el Fabo Pesqueira, que también es uno de las personalidades más peculiares que conozco, frio para los negocios, terriblemente generoso en muchos aspectos, un bromista excesivo y uno de los grandes comediantes que nos dio este siglo, recuerdo haber reído hasta el desmayo con su imitación de un predicador brasileño de un comercial de una Iglesia que se anunciaba en un infomercial en las madrugadas. No es materia de este relato contar aquella anécdota de cuando nos contrató a sus amigos más cercanos para ayudarlo a transportar un caballo desde un desvencijado aeropuerto en Toluca hasta otra desvencijada pista en Durango con el fin de que corriera el derby de Victoria, una mítica y clandestina carrera de caballos entre productores de cine, millonarios y algún narco colado, en el que se juegan millones en 10 minutos y en donde Jorge Pastrano y yo conocimos a la única mujer que ha provocado una pelea, que llegó a las manos, entre nosotros, Elena Hasbún; ni támpoco cuando iniciado en el juego de las apuestas de la bolsa de valores nos convenció de meter 50 mil para ganar en una semana 25 mil más y al final quedar con lo suficiente para comprar una botella de Black Label cada uno y ponernos hasta la madre por las pérdidas logradas.

Sin embargo, hay una anécdota menos dinámica pero más ilustrativa que me parece que lo pinta de cuerpo completo. Soy un firme creyente de que hay pequeños hechos que desnudan y muestran su alma.



(En construcción / Continuará)

Tuesday, March 10, 2009

Chistes y Martinis.

Hay un chiste que escuché una vez en una reunión en la casa del director del Museo de la Estampa, Ernesto Salinas, de la boca de Gabriela Pérez Negrete la actriz de teatro, decía que los escritores siempre se enamoran del todo, para nada; y ejemplificó con el chiste en cuestión, resulta que un escritor un día conoce a una mujer en un encuentro fortuito, los dos se gustan y el escritor se obsesiona con la mujer, entonces la llena de atención, le declara su amor y le escribe todos los días cartas de amor; un día la cita en un café y la toma de las manos y le dice que está locamente enamorado, que le adora y que quiere pasar la vida a su lado, ella se siente abrumada, no sabe que decir, por fin le da un trago largo a su copa de merlot y le dice que no está lista para un amor tan serio, a lo que él contesta, ¿Y quien está hablando de amar en serio?

Mientras caminaba por las calles de Madero pensaba que era sumamente afortunado de que Sofía hubiera respondido a mi llamada de auxilio. Al dar la vuelta a 5 de mayo la vi ahí, con su hermoso rostro blanco y su cabello largo y negro dividido en dos trensas las cuales usaba los viernes como una especie de condescendencia hacia el viernes informal, sin embargo ella siempre era un ejemplo de elegancia, y ahí estaba con sus botines Manolo Blahnik y un pantalón y blusa negra de Vera Wang; el año que llevaba como creativo de una tienda departamental y sus innumerables desfiles de modas, habían permeado en mi conciencia por lo visto. No pude dejar de estremecerme de que aún al paso del tiempo siempre sintiera esa punzada de cariño por ella, no puedo negarlo, era el amor de mi vida. Cuando me vio sonrió, se acercó a mí, me tomo del brazo y rozó su mejilla contra la mía. -Hola G-, me susurró al oido, -Hola S- le respondí. Nos dirigimos a la entrada del Zinco Jazz Club y entramos.

El Zinco era un bar incrustado en medio del Centro Histórico de la ciudad; uno entra a través de escaleras que dan al sótano de un viejo y sólido edificio de principios del siglo XX y al ir bajando, las notas que de ahí emanan, te pueden dar una idea bastante precisa que adentro de ese bunker vive el sincopado espíritu del Jazz. Sofía y yo nos acomodamos en una mesa, una mesera vino a preguntarnos que deseábamos de beber, para ella un Gray Goose Martini y para mí un agua mineral, desde hacía años tenía la incomoda costumbre de ser abstemio, por supuesto Sofía no dijo nada y se limitó a mirarme. -Te estás poniendo interesante- me dijo al final y acarició mi sien sonriendo. -Me estoy poniendo viejo- respondí y agregué, -pero tú, cada día te estás poniendo más bonita- dije mirándola fijamente, ella desvió la mirada y la centró en el saxofonista que en ese momento improvisaba un muy buen solo. -¿Te molesta que te diga que estás bonita?- le pregunté después de un minuto y ella movio la cabeza, me observó con esa mirada de inteligencia permanente y aclaró -No, no me molesta, me gusta y eso es lo que me molesta, soy una mujer casada, ¿sabes?-. -Sí, como olvidarlo- respondí serio.

Sofía y yo nos habíamos separado 3 años antes, después de 4 años y medio de relación. Habíamos llegado a la conclusión de que era mejor separarnos por motivos que día a día se fueron haciendo más débiles y al final ni siquiera los recordaba o entendía. La propuesta vino de mí, lo cual era aún más increible, por lo menos así me lo parecía esa noche en que se veía tan hermosa con su outfit negro y su piel tersa y blanca.

-¿Y cómo te va en tu matrimonio?- pregunté por cortesía. -¿Realmente quieres saber o me estás preguntando por cortesía?- me dijo amable. -Por pura, total y absoluta cortesía- dije riendo. -Pues me va bien, me va, en sí el concepto del matrimonio es algo que me parece jamás en tu vida podrías entender, no sé si lo que para mí es una vida deseable a ti te lo parezca- sentenció con la seguridad de quien te conoce bien, tuve que aceptar que tenía razón. -Hay quienes no estamos hechos para el matrimonio- dije sorbiendo mi agua mineral. -Tú no estás hecho para la vida en pareja, más bien- dijo entornando los ojos. -Hey, no puedes negar que nos la pasamos bien- le acoté. -Fueron los mejores años de mi vida, pero uno no puede vivir en el romance eterno, nunca supe bajarme de la nube y tú vives en ella, así que al final eso resultó en incompatibilidad de caracteres, tratar de llevarte a una vida real de responsabilidades compartidas fue lo que ocasionó que esos últimos 6 meses hicieran de nuestra relación un infiernito- dijo y al final de su oración, levanto su copa brindando para darle un sorbo enorme, obviamente todavía había algo que le molestaba a mi exmujer acerca de nosotros.

El grupo que tocaba en el escenario era muy bueno, se componía de un baterista, que era un negro delgado en cuyos dedos enormes las escobillas parecían ser tan sólo un par de dedos más, había además un saxofonista, que era un tipo de pelo cano con un traje verde oliva horrible pero compensado por un enorme talento y el bajo que estaba a cargo de un tipo de pequeña estatura muy acicalado con camisa de beatnik, lentes de pasta, un panamá de muy buena calidad y barba de candado.

-¿Y cual era la urgencia de verme?- me pregunto Sofía con la expresión de quien súbitamente recuerda algo, -Pues, no sé, estaba un poco deprimido, me hace bien verte, eres una de las 2 o 3 personas en este mundo cuya sola presencia realmente me puede animar- dije con una mueca. -Uh, el niño está triste- dijo burlona y me acarició la oreja. -No estoy triste, es sólo que las cosas no han salido bien últimamente-. Entonces Sofía se puso seria, -¿Pero, estás bien?- preguntó con una pequeña sombra de alarma en su mirada. -Sí, no es nada grave, es tan sólo que... ...ni siquiera sé si debería contarte- baje la voz con tono funesto. -¿No me digas que es un problema de faldas?- cuestionó abriendo los ojos. -Pues no te digo- respondí un poco apenado. -No puedo creerlo, tienes 33 años y todavía te afecta como si fueras un chavo de secundaria- y se rio alegremente. -Oh, que la madre, ¿qué tiene?-, dije molesto y sonriendo. -Nada, nada, en realidad nada, a veces se me olvida que hablo contigo, realmente te encanta que te afecte, ¿no?- dijo poniéndose más seria. -No es eso, es solamente que yo pensé que esta vez había encontrado algo más-, le espeté reflexivo. -Ay no mames, ¿y para qué quieres tú "algo más"?, una ni tiempo tienes con ese trabajo de 16 horas entre semana que te cargas y 2 no sabes que hacer con una relación apenas se baja el romance, ¿o qué? ¿no te supieron seguir el juego del enamoramiento súbito y encendido? Mi vida, para eso nomás Esthela Lecuona y yo... y tal vez Nancy Ugalde, pero esa era menos paciente que nosotras dos- me dijo Sofía sentenciosa. -A veces no sé si es bueno que sepas tantas cosas de mí- le dije un poco incómodo, -El mundo es muy pequeño y además tú eres un escandaloso de lo peor, no es muy difícil saber con quien andas y que haces, además hasta me caen bien, ¿sabías que Nancy publica ya en el Fondo de Cultura Económica?, recientemente me la encontré en un coctel del Colegio de México, como nos reímos cuando me contaba anecdotas tuyas en la Universidad, realmente eras todo un personaje, ¿Es cierto que pasaste un fin de semana en una cárcel en acapulco por fumar mota en la playa, junto a Oscar Virues Lelo de Larrea?" dijo un poco más relajada. -esa versión nunca ha sido aceptada por mí de manera oficial y hasta donde sé, ni por Oscar- dije guiñando un ojo a Sofía divertido.

En ese momento nuestra mesera se acercó y con la mano le hice señas de que repitiera la ronda. Vi una sombra de duda en Sofía pues nunca ha tolerado muy bien el alcohol y sabía muy bien que le molesta sentirse mareada, sin embargo, dijo que sí y continuamos con nuestra plática.

-Bueno, volviendo al tema, ¿qué le hicieron a mi pequeñín?- dijo medio en serio, medio en broma. -Bueno, pues la onda estuvo así, conocí a una chica de nombre Danú-, -Qué bonito nombre, ¿como la madre de los dioses en la mitología celta?- interrumpió Sofía, -Así es, y pues todo fue mágico, ¿no? acá onda como que me enamoré a primera vista-, -¿Sabes lo ridículo que te escuchas diciendo eso?- volvió a interrumpir riéndose. -¿Cha, que ya no eres romántica? ¿Qué a nosotros no nos pasó lo mismo?- le dije. -Es diferente- musitó cortando la risa. -¿Por qué es diferente?- pregunté. Después de un segundo de evaluar la idea completa, Sofía dijo -Porque lo nuestro fue especial, no confundas enamoramientos súbitos con verdadero romance- me dijo distraida como hablando para sí misma.

-Mira Chofa, tú sabes mejor que nadie que nuestra relación para mí siempre será algo especial, no veo porque mezclar una cosa con la otra, tal vez es un error platicar de todo esto- le dije pensando un segundo lo que estaba haciendo. -Perdón, perdón, soy mujer wey, pero me enorgullezco de que la civilización y la educación hicieron mella en mí, continúa-, -mmmhhh, ¿segura?- le pregunté cauteloso. -Sí, para mí supone un esfuerzo hablar de ciertas cosas contigo pero me interesa, es una especie de reto interior, me pone más cerca de la perfección- dijo sonriendo ampliamente, y cuando habló de la perfección le brillaron los ojos de esa manera extraña, como cuando le daba por hablar de sí misma en tercera persona en momentos en donde sentía verguenza o mucho orgullo.

-Ok, conste, luego no te enojes conmigo, de entrada es raro que hable contigo de todo esto, pero a nadie le tengo tanta confianza, y además ya estás casada- racionalicé sin convencer a nadie. -Venga, ponme a prueba- dijo y le dio un sorbo a su GG Martini.

-¿Sabes qué? En realidad no tiene ningún sentido, simplemente fue una gran decepción y al final creo que no puedo lidiar con la frustración, digo, tú me conoces, la verdad es que sí pensé que había algo, pero ella siempre estuvo como en otro canal y justo cuando yo quería algo más serio, pues no sé, al final como que nunca nos pusimos de acuerdo, pero en esta ocasión realmente me hubiera gustado tener la oportunidad, creo que juntos hubieramos tenido algo padre, pero también me despertaba un lado mío que no conocía, me prendía e intenseaba bien cañón, al final algo se rompió.- comenté desanimado y me quede viendo al baterista de los dedos eternos. Sofía se me quedo viendo fijamente y después de un rato comentó -Te voy a decir que creo, creo que te cuesta trabajo diferenciar entre literatura y vida real, de hecho creo que ese siempre ha sido tu problema, funcionas mejor en la escritura que en tu día normal. Es decir, recuerdo que cuando tenías un día pesado en la oficina, llegabas a casa, te servías un café y escribías un cuento ridiculizando la situación, eso te pasaba también con nosotros, llevaste nuestra relación a una situación ideal en donde tú sabías tus líneas y yo encantada respondía las mías, pero todo bajo la guía de un guión tuyo, ¿por qué acepté? porque al final ser un personaje de los que escribes es muy tentador, ¿quién no quiere ser Madame Bovary en cierto punto? Pero una no puede ser Madame Bovary por siempre, en cambio tú si serás todo el tiempo, Gregorio Samsa o el Padre Goriot u Otelo, todo depende del humor del que te levantes, por ejemplo ahora, que representas el papel de Cyrano, poeta y enamorado de lejos, pero, acéptalo, vives para escribir y en función de eso transformas tu mundo para que sirva a tus propositos pequeñitos y absurdos. Espera, no me interrumpas, déjame acabar mi idea, al final creo que tu tienes una personalidad ligera y relajada porque la mayoría de tus personajes son atormentados, siniestros o perversos. Me gustaba mucho pasar tiempo contigo porque me hacías reir todo el tiempo, sin embargo, no creas que no me daba cuenta en los momentos en que te metías en uno de tus papeles y por puro morbo me llevabas a una situación tensa o amarga simplemente para ver como reaccionaba y extraer matices emocionales que después veía plasmados en tus escritos. Tú te enamoras para lo mismo, para obtener personajes y de estos, sus diálogos y si te gusta cierto matiz, empujas y empujas y empujas hasta que harta, una te dice todo lo que quieres saber, sus miedos, secretos, rencores, verguenzas, debilidades del alma, hasta que tu insistencia raspa el alma de una y entonces se te dice que mejor desaparezcas porque si sigues empujando esto se va a poner feo, y claro, eso te da el pretexto ideal para desaparecer y largarte a esa covacha que tienes por casa, recluirte en medio de tus 5,000 libros y escribir largas historias en donde armas un mundo ideal o si bien no ideal, si a imagen y semejanza de tu sociópata sentido del arte y la vida. ¿Ni siquiera te das cuenta verdad? De ahí tu conflicto, tú en el paroxismo de lo patético te crees tus tragedias fingidas, sufres por un amor inconcluso, cuando tú mismo decidiste que fuera inconcluso porque así servía a tus textos. Tú, pequeña y angustiante criatura al servicio de las letras, y encima vienes a una de nuestras citas a quejarte de como te trató una mujer a la que seguramente le chupaste el sentido hasta que te cansaste; la obligaste a desnudar su alma y luego te robaste su ropa; le escribiste una y otra vez comprometiendo sentimientos que tu fiebre decía que sentías; te convenciste de que el amor a primera vista existe, porque así podías justificar el exagerado mundo de tus fantasías, cuando en realidad eres un pinche posmoderno cínico y decadente que ignora que es amor fuera del que sientes por ti mismo; la llevaste del gozo al enojo; la sometiste a un cuestionamiento constante acerca de una relación que pugnabas porque existiera y en cuanto se abría un espacio y asomaba la cabeza te dabas a la tarea de tomar esa relación por el cuello y asfixiarla únicamente para ver como reaccionaba el "objeto" de tu amor. Y lo peor es que eres sincero en el momento, por eso eres creíble, eres tan pinche dramático que el alma se te convierte en agua y luego en fuego, pero lo que quieres es esencia y en esa busqueda eres capaz de incendiar todo el pinche bosque para encontrar a un tigre herido y asustado que lo único que va a intentar es arañarte o morderte y tú desde tu elefante te quejas y te autonombras víctima cuando siempre tuviste el rifle en tus manos, grandísimo animal. El arte te hace grandilocuente, ¿pero sabes qué? En el fondo no eres más que un cabroncete más como todos los hombres, unicamente que tú sirves a un proposito más alto que tú mismo, pero eso no te hace más simpático a los ojos de nadie.- Sofía había alzado la voz y de las mesas contiguas voltearon a vernos, a ella no le importó, apuró su trago y le hizo una señal a la mesera para que le trajera otro. Cruzo los brazos y se me quedo viendo fijamente evidentemente molesta y agregó. -¿Y a todo esto, porque usas ahora micas amarillas en tus lentes?-.

Sunday, March 08, 2009

Muffin

El despertar de esa mañana había sido particularmente doloroso. Una guerra de mensajes de texto se había desatado a las seis de la tarde y se prolongó hasta las 11. La víctima como siempre había sido nuestra relación que había pasado de refugiada a devastación absoluta cuando el fuego cruzado había destrozado ambas perspectivas. –Soy muy humana y por eso puedo ser muy perra, evítame ser perra contigo-. No lo fue pero a cambio fue hiriente conforme los mensajes iban sumándose y los torpedos de la verdad bombardeaban el acorazado de papel que era lo nuestro. A las 11 mandé el último mensaje, como siempre tratando de explicar algo que había dicho, sin embargo ya era tarde, probablemente ella ya había consumido un porro y estaba sollozando en su almohada hasta dormirse. Cuando mandé el último mensaje estaba en la entrada de El Imperial, había pasado por Mariana mi compañera de juerga , quien me miraba de soslayo escribir en mi celular, con una sonrisa burlona. -¿Qué?- le pregunté sonriendo. –Nada, demasiada gente en este lugar y pero por supuesto que no voy a hacer fila, hay una fiesta en la calle de Zacatecas y Monterrey, vámonos-. Fuimos por el coche y enfilamos por la calle, Mariana sacó un USB y lo conecto a mi estéreo, -canta Conejo- dijo y de repente me encontré cantando La Maldita Primavera de Yuri y tengo que admitir que me llegó. -Para enamorarme me basta una hora-. Y fue tan cierto en el caso de la que me mandaba mensajes bitchescos. Llegamos a una vieja casona en la esquina de las calles mencionadas, al parecer todo el tianguis del Chopo se había congregado en este lugar que estaba atestado de estoperoles, delineador y colorante de cabello. Del lugar salían las estridentes notas de un grupo de punk. Pagamos los respectivos 30 pesos que nos permitieron entrar a la vieja casona. Mariana, directora creativa de una agencia de publicidad de cabellos azules y un enamoramiento permanente por la vida nocturna pronto encontró a un grupo de amigos, fui por un par de cervezas y en uno de los cuartos acondicionado como bar me encontré a Jorge Pastrano, mi querido amigo y dupla creativa y al Mase, uno de los dealers más cagados y simpáticos que conozco. Ambos estaban totalmente narcotizados, Pastrano me alargo la mano y me invitó de un Muffin de Chocolate y mariguana mordisqueado de una de las esquinas. –Ta bien chido- dijo. Le di dos grandes mordidas y comenzamos a platicar. Súbitamente me sentí en una resbaladilla, la sustancia había comenzado a surtir efecto. En ese momento vino a mi mente una de las frases de Romeo y Julieta –Boticario, tus drogas son rápidas-. Con mi par de cervezas alcance a Mariana quien estaba cerca del escenario y veía con sorna al grupo de Dead Metal que ahora había subido al escenario, -No mames, esta madre la escuchaba hace quince años y sigue siendo la misma pendejada- yo sonreí estúpidamente y asentí, estaba total, absoluta y completamente puesto. El problema de fumar y amar y pelearse con el objeto de amor es que las sensaciones se hacen más grandes. En ese sentido el recuerdo del nombre de la mujer con la que me enviaba mensajes me daba dolor de estomago. En el escenario un par de groupies metaleros agitaban sus sendas melenas al compás de la guitarra rasposa del grupo. Nomás para dejar de pensar me encaramé al escenario e me sume a los entusiastas quienes vieron con alegría que compartiera el mismo gusto. Mariana me veía divertida, por un momento casi me sentí alegre. El muffin siguió su curso y el chocolate envenenado fluía con más decisión por mi torrente sanguíneo. En este punto recuerdo slides de lo que pasaba, más cervezas, una fumada innecesaria, el maloliente baño, el color del cabello de Mariana, los tatuajes en la espalda de una vecina de grupo de fiesta, los ojos rojos e inyectados de Pastrano. En cierto punto le dije a Mariana, -I´m done, I have to get out of here-, -No hay pedo, yo me voy con mis cuates, mañana a La Perla, acuérdate-, -Ok, si sobrevivo te hablo-, -Vas a hacerlo, vete a ese lugar a donde te vas cuando te quedas callado, a lo mejor te están esperando-. Neta si me dolió el comentario, salí y busqué mi coche. Cuando lo encontré, me subí y me quedé unos minutos frente al volante evaluando mi propio estado. –Con suerte choco y me muero- me dije a mi mismo, le di la vuelta a la llave para encender el motor y llegue a mi casa sin mayor problema. Cuando abrí la puerta el primer rayo de luz entró por la ventana, el amanecer me había alcanzado otra vez. Recosté mi cabeza en la almohada y lentamente el mareo me llevó a un sueño agitado. Unas horas más tarde me levanté, me había inscrito a un taller de creación literaria y ya iba tarde. El aguijón de cierto nombre me taladró el corazón. El despertar de esa mañana había sido particularmente doloroso.

Monday, February 09, 2009

El Evangelio según Gado (El Sermón de la Montaña)

Hassan: No, en serio que no te vuelvo a acompañar a estos eventos.

Nicodemo: Cha, eres re mamón, pero si estuvo bien chido.

Hassan: En primer lugar nos tocó hasta atrás, el sonido era pésimo y luego cuando empezó a hacer el truco de los peces y los panes, a mí nomás me tocó una lata de atún y media bolsa de pan bimbo chico, pinche sandwich frio... ¿por qué no multiplicó pizzas personales y latas de 7up?

Nicodemo: No mames todo quieres, el atún fue extra, no estaba en el programa; además el performance estuvo chido.

Hassan: Nel, a ver pásame esa madre, aquí dice: Espectaculo de luz y sonido que enmarca el gran mensaje espiritual del maestro Jesús, como lo vio en Estados Unidos. "Soberbio, Magistral", Rolling Stone.

Nicodemo: ¿Y luego?

Hassan: Pues que el sonido era chafa, ni se oía. Y las luces estuvieron super pobres, dice mi abuelo que en cuestión de espectaculos Moises era la onda, había zarzas ardientes y truenos y aquí, nomás esos coros tipludos que no sé de donde salían.

Nicodemo: Lo fuerte es el mensaje.

Hassan: Ayyyy no mames, pero si se anunció como el mensaje acá super espiritual y lo primero que dijo fue, bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos será el reino de los cielos, explicame eso.

Nicodemo: Pues que los pobres de espíritu se merecen el cielo.

Hassan: ¿Estás escuchando las jaladas que estás diciendo?, a ver, ¿Quienes son los pobres en espíritu? Pues los weyes culeros, ¿no?, o sea, ladrones, asesinos, diputados y prostitutas, ¿no? ¿Y esos weyes se merecen el cielo? No mames, eso no tiene ningún sentido.

Nicodemo: ..

Hassan: Luego dijo... bienaventurados los mansos porque ellos heredaran la tierra...

Nicodemo: Eso si es espiritual...

Hassan: No lo dudo, pero inmediatamente dijo, bienaventurados los que tienen sed de justicia porque seran saciados. Tons, si tengo sed de justicia pues no creo ser muy manso, ¿no? Esos dos puntos se están contradiciendo.

Nicodemo: Oh que pinches ganas de verle el detalle a todo, esos son relativismos, es a huevo querer encontrar contradicciones, todos nos contradecimos.

Hassan: Yo lo único que digo es si quieren formar una religión con esas bases no va a pegar, la gente no es idiota, se va a dar cuenta que no tiene ningún sentido este mensaje.

Nicodemo: ¿Tons que estas molestando? ¿Qué comemos?

Hassan: Algo ligero, el carnero con jocoque de ayer si me cayó pesado.

Nicodemo: ¿Camello?

Hassan: ¿Qué estás pinche sordo? Nah, algo ligero.

Nicodemo: Oh, qué culpa tengo yo que tengas tripas de vieja, che joto.

Monday, January 19, 2009

El Evangelio según Gado.

Año 31 después de Jesucristo, una taberna en algún lugar perdido en medio oriente.

Judas: Ok, déjame ver si te comprendí, tú quieres que yo me una a una banda que estás formando y...

Jesús: No es una banda, ya te lo expliqué, es un grupo de aprendices que esparcirán mi mensaje pro el mundo.

Judas: ¿Cómo fans?

Jesús: No, no, no, no serían fans, son aprendices.

Judas: ¿Y qué vamos a aprender?

Jesús: Mi mensaje.

Judas: ¿Cuál mensaje?

Jesús: Mi mensaje que se basa en el amor hacia el prójimo.

Judas: ¿Es una onda gay? porque a mi esas cosas no me gustan mucho y luego la gente habla y...

Jesús: No tiene nada que ver lo gay, es un mensaje de amor universal, es una doctrina basada en filosofía muy profunda.

Judas: Ok, ok, no te enojes, nomás estoy tratando de entender, ok, pero nadie nos va a hacer caso si nos ponemos a predicar eso.

Jesús: No te apures, vamos a llamar su atención haciendo milagros.

Judas: ¿Milagros? ¿Cómo milagros? ¿Puedes hacer un milagro ahorita? a ver.

Jesús: No, ¿Cómo crees? Si no es un juego. Son cosas que hago para que la gente vea que el poder de dios es infinito.

Judas: Woow, ¿y nosotros vamos a aprender a hacer milagros?

Jesús: No, vas a aprender mi mensaje y lo vas a esparcir el mundo cuando yo haya cumplido mi misión.

Judas: ¿La de hacer milagros?

Jesús:(suspiro) Sí, esa.

Judas: Woow. Oye, pero ¿y la gente nos escuchará si nosotros no sabemos hacer milagros? ¿No sería buena onda que aprendieramos a hacer eso de los milagros para que la gente nos escuche?

Jesús: No te apures, no lo necesitarás. jejejejeje.

Judas: No se...¿Porqué te ries?

Jesús: Ah, de nada, un chiste que me contaron y que acabo de entender.

Judas: Ah, Ok. ¿y tenemos seguro dental?

Jesús: Si tienes algún problema yo te curo.

Judas: ¿Eres ortodoncista?, porque este colmillo se me está haciendo chueco.

Jesús: No eso no, si te duele un diente te lo curo con el poder de la fé.

Judas: mmmmhhh, no, era lo de la ortodoncia, pero ya sé, fíjate que últimamente tengo comezón en el pie izquierdo y huele chistoso, así onda, ay no se, raro, ¿podriás revisarme?

Jesús: Podría, pero eso mejor chécatelo con alguien más.

Judas: Por eso, ¿tenemos seguro?

Jesús: Eso, querido Judas, eso sí será un verdadero milagro.

Judas: ....

Wednesday, January 14, 2009

Y si ya no nos volvemos a ver...

Recuerda todo lo que reíamos juntos, nuestras pláticas, recuerda que siempre fui un comediante, que era paranoico y que me gustaba la coca cola y el Terry. Recuérdame por lo que poco que escribí. Por mis textos incompletos y mi risa pronta. Por las historias absurdas que contaba a partir de comentarios fragmentados que escuchaba al pasar. Recuérdame porque organizaba mis fiestas sorpresas de cumpleaños y porque al final de verdad me sorprendía. Fui un niño que nunca creció, fui amoroso, fui amistoso. Recuerda que siempre te quise mucho desde la primera vez que nos conocimos, porque en el fondo los cercanos siempre lo fueron aunque en un principio no se conocieran. Siempre creí en el destino y aún así le arranque días completos. Recuerda mis borracheras en la juventud cuando era irreflexivo y le chupaba el tuétano a la vida porque mi vida siempre fue pronta, siempre fue una cuenta regresiva. Recuerda mis últimos días cuando fui moderado porque no podía exigirle ya más a mi cuerpo cansado. Recuérdame serio, cuando me preguntabas porque me quedaba callado y en qué pensaba, pensaba que la vida es maravillosa y es un privilegio saber que terminará porque en la conciencia está la claridad y si algo tuvo mi vida desde mi más temprana juventud fue el regalo del conocimiento del propio final. Tal vez fui impaciente, ansioso, intenso y algo encimoso pero es que la vida se me escapaba y quería tener más de ti. Recuérdame enamorado de grandes mujeres que motivaron mis mejores acciones, recuérdame queriendolas en la cercanía o en la distancia, entregado a su imagen y fiel como el lobo solitario que siempre fui. Recuerda que fui un buen hijo, que jamás le di a mis padres motivo de verguenza, recuérdame como un hermano que siempre quiso lo mejor para su hermana menor, recuerdame amando a mi familia a pesar de ser tan controvertida y polémica. Recuérdame entre amigos, pocos, pero entre los hombres y las mujeres los mejores y sólo por ellos me dejaba conocer. Si ya no te vuelvo a ver, piensa en mí de vez en vez y encuentra en mi existencia una moraleja si te sirve de algo, pero si en verdad quieres agradarme, piensa en mí como un sinsentido, un feliz accidente en tu propia existencia.

Tuesday, January 13, 2009

Sobre ese romance del cual siempre preguntas y a mí nunca me da la gana de contarte

Para mi querida Ana Pontes defensora del amor como debería ser.


La luz del cerillo le dio a Patricia un tono refulgente que a mí me pareció una suerte de premonición, entonces sus ojos brillaron como si se trataran de dos obsidianas.

-¿No te cansas de vivir en este agujero en donde ni la luz funciona de manera decente?- le pregunté un poco preocupado por mi propia seguridad.

-Te lo he dicho miles de veces, bueno, tal vez dos o tres, necesito ahorrar para poder mantener el trabajo que más me gusta- explicó con paciencia y agregó -Además no necesito más, un lugar para yacer, cigarros y pásame esa botella de tequila-.

Le alcance la botella y ella a su vez se estiró para alcanzar dos pequeñas copitas en donde sirvio en partes iguales el liquido amarillo, una de las copas tenía aún sedimentos de algo que le formó una capita en la superficie a una de las copas, ella desparpajada como siempre le metió el dedo meñique y revolvió el contenido, entonces me ofreció la copa. Yo fruncí el ceño pero ella me ignoró por completo.

-Ahhhh, tengo una bachita, perame- y se levantó como niño en navidad para abrir los regalos, regresó sonriente con un cenicero y me lo extendió. Tenía algunos restos de cigarrillos y un carrujito del tamaño de medio dedo meñique. Lo suficiente para poder entonar la reunión de dos. Prendí la bacha y aspiré con timidez, tosí obviamente y ella mirandome de soslayo dijo sonriendo -Presta, es para hombres- entonces aspiró con fuerza y puso esa cara de extasis que a mí me causaba tanta gracia.

Me extendió la bachita y cuando yo extendí la mía la retiró y volvió a aspirar. -Atascada- le dije aguantando la risa y la dejé que se la terminara.

-Estoy puesta- repitió una y otra vez como un mantra herbal que parecía convencerla de su estado.

Al final se recostó en una vieja colchoneta y yo me dedique a observarla hasta que se durmió, acaricié su cabello negro y me recosté a su lado. Entonces por un momento, como una centella de iluminación descubrí lo que era la felicidad absoluta.

Monday, January 05, 2009

El Caso de la Tienda Departamental y su niño fantasma (Capítulo II)

Capítulo 2.

Me acerque a mi escritorio y saqué de él una pequeña reliquia que guardaba para casos de emergencia como éste. En un tubo de ensayo tenía uno de los ojos conservados en un liquido viscoso de San Cipriano de Cartago, un santo polémico en las altas esferas del Vaticano pero bastante efectivo en casos como éste.

Empusa presintiendo mi acción tensó el cuerpo y me vio con desconfianza.

La escena recordaba esas viejas escenas de las películas de Sergio Leone, dos vaqueros desafiándose recortados por el atardecer, adivinando cada uno el primer movimiento del otro para disparar primero. En eso sonó mi teléfono celular.
Los tonos polifónicos de los celulares en este tiempo para cualquiera son algo común, sin embargo para una demonio griega encerrada en cerámica durante 3500 años es probablemente un sonido tan extraño como el canto de una sirena.

Admito que tengo ciertos detalles cursis en mi vida y uno de ellos es mi tono de teléfono. “The Sea” de Bobby Darin, es lo suficientemente meloso para relajarme y lo suficientemente cool para no hartarme, sin embargo a Empusa le sonó como si fuera puro encantamiento. Sus ojos negros de tiburón recorrieron la pieza con nerviosismo y fascinación.

Al ver la reacción de Empusa comprendí en seguida que era mi oportunidad para darle un interesante giro argumental a la situación. Tomé mi teléfono lentamente y respondí. -¿Si?-, Epusa me miró con horror, no comprendía la situación. –En este momento estoy en una reunión, ¿te devuelvo la llamada?-.

Colgué y le sonreí a Epusa, quien me miraba con extrema desconfianza. –Y dime..¿Cuánto tiempo llevabas atrapada?-

-NekroFagooooo- dijo Epusa visiblemente alarmada.

-Perfecto- pensé, en Grecia un necrófago era un monstruo, literalmente un devorador de cuerpos. Obviamente, la tecnología le era totalmente ajena y un simple celular le pareció lo suficientemente extraño como para parar en seco cualquier intento de ataque, además en su visión del universo me visualizaba como un monstruo o en el mejor de los casos como un hechicero digno de temerse.

Señale el celular y le dije sarcástico, -Además puedo recibir mails-. Empusa, musito algunas palabras y reconocí el antiguo idioma de Homero. Para quien sepa un poco de historia de la literatura el nombre de Homero le remitirá al padre de la épica, sin embargo, alguien un poco más enterado sabrá que Homero era en realidad un linaje, un legado, mil generaciones escribieron la Ilíada y la Odisea, de ninguna manera un solo hombre del mundo antiguo por increíbles dones que tuviera, podía describir con tanta exactitud las batallas entre hombres y dioses. Este linaje de rapsodas tenían además el conocimiento angular del poder de la palabra. La construcción del lenguaje en ciertos casos es no solamente matemático, sino que además podía configurar el universo y torcer tiempo y espacio como si fueran un pedazo de papel en donde siglos pueden tocar a otros en un solo instante. Es así que en un momento, Empusa al recitar y reestructurar su lenguaje pudo recorrer en menos de un minuto los siglos que se había perdido, vio 100,000 puestas de sol, vio batallas que se volvían cada vez más sofisticadas, vio un hongo de humo, vio cadáveres y nacimientos, vio y leyó el Quijote y Rayuela, El Aleph y El Lazarillo de Tormes. Adquirió en un instante conciencia de su nuevo lugar y espacio y al final, como toda criatura, se asustó al ver ese objeto conjetural y absurdo: Nuestro Mundo.

Una breve oración y Empusa pudo al final dar sus primeras palabras en español que ahora se escuchaban todavía más horribles que en griego protohistórico. –¿Qué clase de encantamientos tienes entre tus manos Necrofagooooo? Dijo con un tono que remitía a tumba y tierra vieja.

-Magia del siglo XXI- le dije divertido. -¿Cuánto tiempo llevas encerrada?- pregunté súbitamente interesado por lo que me pudiera contar la deidad.

-No lo se, no lo se- dijo saboreando cada palabra como si se tratara de un dulce. La consecución del español a pesar de completa le resultaba ciertamente extraña. –No lo se, años, muchos, siglos, algunos miles tal vez, las cosas han cambiado, mucho-. Dijo por fin un poco, solamente un poco más relajada.

Sin embargo, yo todavía estaba nervioso, me inquietaba que poseyera el cuerpo de la niña, digo todos vimos El Exorcista y no es nada agradable que un demonio posea el cuerpo de una niña, sin embargo confiaba en que Empusa fuera más juiciosa que Pazuzu. Y pues yo tampoco era precisamente el Padre Merrin. Así que trate de razonar.

-Y bueno- le dije, sentándome y encendiendo mi pipa, -¿Cuál es el precio por dejar de molestar?- Dije dispuesto a empezar una negociación del orden espiritual.

Por un momento la niña Empusa se quedó callada, sus ojos negros se volvieron más profundos y misteriosos, al fin abrió la boca, con los labios resecos dijo. –Quiero, demando, conocer tu mundo-.

-Tenemos un problema de tiempo, esta niña tiene padres que no les hará gracia ver a su hija con pupilentes negros y una actitud de bruja sabelotodo con 100,000 años de edad y lo que tu quieres nos llevaría tiempo- dije un poco asombrado, debo admitir, por la petición.

Empusa se quedó pensativa durante unos instantes que a mi se me antojaron eternos.

-El alma de la niña está intacta, está adentro, está a salvo- dijo con la lengua siseante de una serpiente y agregó –Te hago propuesta, yo abandono el cuerpo, sin daño, dame un lugar confortable para yacer en contemplación y de vez en vez, permíteme salir, quiero tu promesa, de que me dejarás salir, pero quiero salir en este cuerpo que prometo soltar después de 12 horas que me permitas estar afuera y observar y conocer. Quiero que me expliques tantas cosas que he observado y que aún no entiendo, si es así cumpliré mi palabra y tú cumplirás la tuya- dijo con una sonrisa astuta.

De ninguna manera confiaba en ella, y varios años después descubriría que mis sospecha tenían fundamento, sin embargo por el momento se presentaba la oportunidad de sacarla y ya pensaría después bajo que condiciones cumpliría mi promesa si es que algún día la cumplía.

-Está bien, ya pensaré en el mejor momento para sacarte a dar la vuelta por algún mall y si te portas bien tal vez hasta te lleve a los Estudios Universal a que visites a tus parientes- dije muy serio. Busqué por entre los anaqueles de la tienda y nada me pareció más propicio que una reproducción de cristal verde de un recipiente mortuorio egipcio. La cabeza de Anubis me dio la impresión de que le iba bien a Empusa, quien al mostrarle el frasco abierto, sonrió con satisfacción y salió en una exhalación, lo que se me hizo sumamente sospechoso. ¿Por qué la demonio había accedido a salir de una manera tan pacífica? ¿Por qué confiaba en mí? ¿Qué le decía que no me desharía del recipiente y me olvidaría del asunto en cuanto se metiera en él? Esas y otras cuestiones se resolvieron con el paso de los años y al final me daría cuenta que quien en realidad tenía todas las ventajas en ese momento era la astuta Empusa. Pero eso lo contaré en su momento.

Cerré el recipiente que sellaba herméticamente y no pude menos que lanzar un hondo suspiro cuando vi que la pequeña Fernanda parpadeaba atónita.

-¿Te sientes bien?- le dije un poco preocupado.

-Tengo sed- dijo lacónicamente y se sentó a jugar con su horrible muñeco de trapo que jamás había soltado.

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Pasaron los días y así algunas semanas. No puedo decir que casi había olvidado mi promesa y la pequeña aventura con Empusa. Ciertamente me daba curiosidad ver la reacción de la demonio griego ante tantas y tantas maravillas que nos brinda la tecnología y que en nuestra incapacidad de ver lo obvio pues pasamos por alto pero cuando alguien del pasado viene y nos observa, es probable que la televisión le parezca un monstruo más temible de lo que a nosotros nos parece la mítica quimera o la hidra de mil cabezas.

Sin embargo, la idea de sacarla a pasear con el cuerpo de la pequeña Fernanda me daba no se que, al final no era tan irresponsable para andar jugando con el alma de un infante que me encargaran por muy interesado que estuviera en una platica con alguien cientos de años más viejo que el fantasma con más tiempo de muerto que visitará la tienda de antigüedades.

Al fin la oportunidad se presentó un día en que cuidaba precisamente a la pequeña Fernanda. La campanilla de la tienda sonó y al levantar la vista pude ver a un hombre de mediana edad, calvo, con bigote tupido negro y cierto aspecto rudo que trataba de disimular con una amabilidad excesiva. -¿Santiago Soriano, supongo?- dijo con una voz que se adivinaba estaba acostumbrada a mandar y ser obedecida.

-El mismo- dije sonriente y estiré la mano que fue apretada en un sacudón seco, cordial y un poco fuerte para mi gusto, sin embargo en mi rostro nada indicó que me sintiera adolorido o intimidado.

-Buenas tardes, soy Alfonso Rubio, jefe de seguridad de las tiendas Liverpool-, por un momento cuando escuché el nombre de la tienda departamental pasó por mi mente la ilusión de un negocio a escala tienda departamental que para un minorista como yo es una invitación al valhalla de los comerciantes.

Sin embargo, el Sr. Rubio no venía a hacer ningún negocio, no por lo menos del tipo que me interesaba. No se decidía a hablar y después de un segundo de indecisión por fin hizo algún comentario trivial sobre los artículos de mi tienda. Le seguí la corriente y deje que eligiera bien sus palabras, al final, cuando se es yo, pues no es difícil encontrar todo el tiempo escenas como estás. No se porque a la gente se le hacía tan difícil encontrar las palabras adecuadas para describir una situación imposible.

El Sr. Rubio, carraspeo al fin y me preguntó -¿Sabé lo que es un poltergeisht?- dijo, y vi en su cara que esperaba que yo me riera. Sin embargo a mi no me causó la menor gracia.

(Continuará)

Thursday, December 25, 2008

El Caso de la Tienda Departamental y su niño fantasma.

Saludos amables lectores. Todos los que me conocen saben que soy un gran fanático de las novelas de terror, misterio y suspenso y desde hace tiempo había estado pensando en crear una serie de relatos que combinaran estos géneros. Uno de los grandes pasatiempos de mi grupo de amigos es reunirnos en algún lugar y contar historias sobrenaturales. De entre mis amigos destacá Iraní Salgado quien me inspiró por la cantidad de relatos que sabe, es nuestra Mary Shelley, a crear la serie de historias que publicaré a continuación. Es justo también dar un reconocimiento a Jorge Pastrano con quien discuto todo el tiempo sobre posibles explicaciones a todos los sucesos misteriosos que a veces ocurren a nuestro alrededor y con quien he vivido también ciertas experiencias que también plasmaré en subsiguientes relatos.

Para poder darle continuidad a todas las historias, he creado un personaje que es una especie de detective de lo sobrenatural. Obviamente notarán la influencia de Dupin, de Sherlock Holmes, de Hellblazer, Hellboy y otros más, lo que no me parece que sea escribir sobre un tema rebuscado sino muy al contrario es un giro interesante el crear un detective que esté ambientado en México, en donde hay infinidad de historias que merecen ser contadas. Es así que nuestro detective se enfrentará a viejos mitos como La Llorona, el Charro Negro, Los fantasmas de la Guerrero y algún narcosatánico, además de viejos mitos de folcklore internacional, como Baba-Yaga o el Gólem.

En este sentido pretendo además utilizar el concepto literario de Wold Newton Family del escritor Philip José Farmer quien pone en una sola línea histórica personajes que en origen no tienen que ver entre sí, como Phileas Fogg, Allan Quatermain, Raffles, Tarzán y Doc Savage entre otros y que han ocupado literatos como Alan Moore en The League of Extraordinary Gentlemen Y Jean-Marc Lofficier en Tales of the Shadowmen. Es así que en algún momento nuestro héroe mexicano tal vez se tope con algún "detective" de lo sobrenatural de otro país o del nuestro para compartir aventuras.

Principalmente lo que quiero es divertirme contándoles historias y que ustedes se diviertan leyendolas.

Publicaré episodio por episodio en este mi blog personal hasta completar una narración completa y seguiré con las demás de la misma forma. En algunos momentos seguiré subiendo otras cosas pero es cuestión nada más de seguir la narración buscando el título y los capítulos que le siguen.

En general no hacía promoción de este blog, sin embargo a partir de ahora pues lo abro a todo el público que tenga deseos de leerlo y a cambio pido nada más sus opiniones acerca de estos textos.

Es así que si gustas de leer historias de terror, pues apaga la luz y disfruta de las suguientes narraciones, ésta es la primera entrega de la primera historia que titulé:

El Caso de la Tienda Departamental y su niño fantasma.

Si había algo que francamente odiaba del mundo sobrenatural es su tendencia a dramatizar todo. Ya fuera un fantasma, un vampiro, un mago o el demonio mismo tendían a ser teatrales en diversos niveles. Ay mis hijos, Ay mi camino perdido, Ay mi status de ángel que se perdió hace eones. Hueva.

Siempre se quejaban de algo y para ser honestos me aburrían.

Soy el descendiente de una larga estirpe de esoteristas y gracias a una apuesta ganada por uno de mis antepasados directos a un demonio primigenio llamado Nyarlathotep, el primogénito de cada generación de mi familia tiene el “don”. Algún día contaré esta aventura que selló el destino de mis antepasados quienes tienen una serie de historias que siempre acaban con una enseñanza moral y que eran mi fascinación cuando era niño y Carlota mi tatarabuela me las contaba con su voz gutural y gesticulaciones espectrales lo que a mis ojos era mucho mejor que ver Dimensión Desconocida. Digamos que a mi me arrullaban con historias de fantasmas.

Carlota siempre decía que el “don” de ver más allá es una delicada decisión personal en su uso. Decía por ejemplo que si no lo usabas este se somatizaba y tenías enfermedades crónicas que te debilitaban, o que si lo usabas para el mal este en una especie de bumerang karmico regresaba para golpearte cuando tuvieras la guardia baja. Es mi caso y francamente para mí no es más que una habilidad extra para poder ganarme la vida, no más allá que visión para los negocios, una sonrisa encantadora o ser estructurado para hablar.

En este sentido me beneficia mucho en mi negocio que son las antigüedades, traficar con el pasado puede llegar a ser redituable cuando uno puede determinar en base a las maldiciones, entes o escalofríos que se mueven alrededor de un objeto su verdadero valor o su verdadera historia.

Sin embargo…

…sin embargo… tenía sus inconvenientes. En primer lugar el reclamo constante del fantasma de mi abuelo de que desperdiciaba mi talento y no solamente eso, sino que me atrevía a prostituirlo. El clásico lamento familiar… haz algo con tu vida. Bueno, al diablo, yo no soy como él, el gran José Eusebio Soriano, compañero de aventuras de Antor Szandor LaVey, amigo personal de Kenneth Anger y discípulo de la Alta Magia de Aleister Crowley. “Yo no soy tú” un mantra que hacía que mi abuelo me retirara la palabra durante meses y me dejara en paz. No era que no lo apreciara, al contrario, le quería mucho, pero era verdad, yo no era él y él por desgracia no se conformaba. En fin, todos tenemos ese tipo de problemas con los padres y a veces, como en mi caso, con sus espíritus.

Segundo lugar de inconvenientes. El hecho de que en mi tienda ubicada en la conocida Plaza del Angel de la Ciudad de México, se me apareciera cuanto sobrenatural con problemas hubiera a la redonda.

Para mí el problema básico es que no compraban nada, que cuando estaban aquí provocaban incomodidad a mi clientela regular quien se disculpaba y se retiraba sin poder explicar el porque de su repentina molestia y que además, y esto era lo peor, querían ayuda sin dar nada a cambio. Cuando uno tiene cierto conocimiento sobre ciertas cosas, las cargas espirituales son cuestión de una visita al mercado del Sonora para exorcizar los encargos del otro lado. Regularmente es cuestión de agradar al semidios correcto o a la corriente energética adecuada con una ofrenda de hierbas y tal vez algún animalillo pequeño para que uno quede más limpio que una cuchara de plata pasada por braso. Sin embargo no puedo estar aliviando cuanta alma en pena se aparece, así que, o los ignoro hasta que se van o recito un padre nuestro en latín lo que los confunde y terminan por irse, un poco deprimidos eso sí, pero al final, bueno… ¿Todos tenemos problemas en la vida, no?, o en la muerte… pero bueno, según cuentan allá es igual que aquí.

Así que, los problemas de los inmateriales y los malditos me tienen sin cuidado.

Pero a veces los dejo hablar, no por ser dramáticos y llorones son menos interesantes.

En ese sentido, las visitas que eran una verdadera excepción eran las de Empusa quién fue liberada una mañana de otoño por una dependienta torpe en la tienda de al lado, al romper una antigua máscara griega del rostro de Xanthias, para ella no fue más que un enorme regaño por parte de la dueña que era una cuarentona gruñona y nada amable, así como un subsiguiente despido. Pero para mí fue el inicio de una relación más que memorable.

Revisaba un busto de yeso de Napoleón de finales del siglo XIX que me habían traído esa mañana y que recibí con indiferencia pero que ahora revisaba con taimado entusiasmo, si podía conseguir un buen precio, la ganancia y su colocación serían un verdadero bocado. En eso reflexionaba cuando sonó la campanilla de la entrada y levanté la vista. Era Roberto Chiñas, quien era un agente de la Agencia Federal amigo mío y que consultaba conmigo ciertos casos en los que estaba involucrado la santería ahora tan de moda entre el narcotráfico y el bajo mundo. Llevaba de la mano a su pequeña hija de 5 años Fernanda, era padre soltero y algunas veces además yo le servía de nana, aceptaba cuidar a la niña porque desde que era un bebé era una criatura silenciosa, graciosa y bien portada. Podía pasarse horas contemplando todo lo que había en la tienda y jugando con un pequeño muñeco de tela que aún a mí se me antojaba horrible pero que era su adoración sin hacer la mínima travesura.

-Necesito que me la cuides hasta la noche, hazme ese paro, ¿no?- dijo Chiñas, mientras levantaba un pequeño niño dios que tenía los ojos bizcos y que siempre le gustaba observar cuando venía a la tienda, más por nerviosismo por las otras piezas que por un interés verdadero en la iconografía católica antigua.

-Déjamela, no hay problema, yo la cuido- le dije mientras la niña pasaba de su mano a la mía y que para mí siempre me despertaba una ternura paternal que en general no tenía si se trataba de otros niños.

-Es que no llegó la señora que me la cuida, ya sabes, luego es difícil- dijo, acariciándole el cabello. –Bueno, te portas bien Fernanda- se despidió Chiñas a lo que la niña asintió, en cuanto su padre se despidió y salió por la puerta, su atención se posó en un gabinete que me había llegado la semana pasada y que estaba tapizado con motivos negros y dorados lo que le llamó poderosamente la atención. Una verdadera conocedora pensé para mis adentros y reflexioné que siempre las piezas que realmente tenían mayor valor la fascinaban, lo que me provocaba un poco de admiración y solidaridad profesional.

-¿Ya desayunaste, Fer?- Le pregunté sonriente a lo que la pequeña respondió con un movimiento afirmativo y empezó a caminar por la tienda. –Bueno, de vuelta al trabajo- pensé, pero de repente en la tienda de al lado se escuchó que algo se rompía y un raro escalofrío me surcó la espina. Fernanda volteó y me miró fijamente, de alguna manera también lo había sentido. Me paré y asome, algunos gritos. –Bueno, creo que están regañando a alguien por romper un plato antiguo- le dije a la niña, regresé a mi lugar pero ella se quedó parada en la tienda. La sensación de escalofrío todavía estaba presente lo que me dejó unos instantes pensativo. Entonces pasó.

Un inmaterial puede manifestarse de distintas formas, como humo, como un animal o no, en este caso era esa la sensación de su presencia. –Fernanda, ven para acá- le dije a la niña, sin embargo no obedeció. Me acerqué hacía ella y súbitamente volteó, sus ojos eran negros como los de un tiburón. –Maldita sea mi suerte- pensé y me paré en seco.

-¿Quién chingados eres?, habla, en este punto sabrás que no soy una hierbera y creéme no quieres hacerme enojar- Dije firme, pues con los espíritus como con los perros y cierto tipo de personas no puedes demostrar debilidad, el hecho de que hubiera poseído el cuerpo de la niña no me preocupaba tanto como que la hiciera lastimarse.

Y entonces habló.

-Nakdraaaaaa dupta, Sipta valosuma Empussssaaaaa- (Me llamán de muchos nombres, tú dime Empusa) Dijo con la voz de una anciana malvada.

-Mta, madre- pensé, Empusa es una demonio griega de muy mal carácter y si mi memoria no me fallaba, bastante poderosa.

-¿Puedes entenderme no?- le pregunté mirándola fijamente a esos ojos obscuros y vacíos.

-Shhhhhhhhhhaaaaaa- Dijo el ente a través del cuerpo de la niña que permanecía totalmente quieta.

-Si quieres un cuerpo te puedo dar el de un taxista o un microbusero, pero no este- le dije.

-Drasssstiiiii, Naruh- (Este me gusta), dijo malévola la voz de anciana.

-Que tienen los niños que tanto les gusta a estos imbéciles- me dije, mientras daba unos pasos atrás hacía mi escritorio sin quitarle los ojos de encima.

Wednesday, December 24, 2008

Cualquier parecido a la realidad es pura fantasía

Este texto es de mi querida amiga Alejandra Adjarm, me gustó tanto cuando me lo enseñó que se lo pedí para publicarlo en mi espacio. Que lo disfruten.


Cualquier parecido a la realidad es pura fantasía

Te amo por que eres la clara muestra de la basura social
te amo por que en tus ojos no veo nada
ni reproches ni odio, ni amor,
tampoco alguna esperanza o anhelo
que me exija o ruegue lo que ya no puedo dar.

Te amo por que eres tan vacío,
que en tu sangre encuentro el silencio
que pudre la estabilidad emocional de cualquiera.
Te amo por esa mueca cínica que arrojan tus labios
Por tus caricias maliciosas que no esperan llegar a nada
Por el alto cuidado a tu ser, por ese ego envuelto en trova
Por ser un vagabundo afectivo.
Duende envuelto en una atmósfera de lujuria febril.
Por esa pirañez que juega a verdad y en cada paso se miente
y miente a los que le rodean.

Te amo por tu fino y mejorado sistema de coqueteo
tan repetido mil veces y que aún sirve.
Canderel, grabador de noches falsas
sobre linóleo marcado de llamadas nocturnas.
Masturbador de puntas incesantes,
manipulador de poesía y versos
inventando mundos huecos e inexistentes.
Deseando arañar mujeres que vuelan
y enamorado de una vaca.
Voz Magnética lengua exquisita
gabardina pesada en medio de la lluvia
conservado en nicotina y alcohol.

Por convertirte en objeto para provocar
música de otros cuerpos, momentos
de locura que te hacen creer
que tu condenado cuerpo viviente
tiene algún motivo por cual existir.
Por tu franqueza y mil imitaciones de voces
Por esa desesperación donde desmiembras el presente
y te arrojas a tus sueños inventados por ese alter ego
que se adueño tanto de las líneas de tus manos
divididas entre lo primario y el filosofo.

Perdido en tertulias absurdas y palabras deformadas
en un laberinto obsoleto, que hace siglos encontró la salida
En la oscuridad de los que se desgarran el alma seca
tratando de exprimir la humedad inexistente.
De los que juzgan con los ojos ciegos,
envuelto en sombras sarcásticas.

Te amo por coexistir conmigo en un nivel distinto,
Por que te me antojas y por que se me da la gana.
Y por que amar es sólo una utopía un instinto
que ya no me desvela jamás.

Adjarm 2008

Thursday, November 13, 2008

De lo que estamos hechos

Cuarta taza de café y la busqueda de una verdad no sospechada se torna aún más elusiva. La noche cae y se derrama como la miel sobre el muslo de una mujer de piel morena mientras la nicotina me hace transpirar. Me revuelco en mi asiento, desde hace unos días mi cuerpo se sacude con diminutos espasmos eléctricos al contacto con mi sudor, podría pensar que es parte del síndrome de abstinencia, sin embargo no me abstengo. Esta generación está hecha de drogas. Tu padre fumó marihuana mientras se tiraba a tu madre en la universidad. Tu madre toma prozac todas las mañanas, al terminar de desayunar las sobras del guisado del día anterior, para no tener que suicidarse al terminar el día. Tu hermano mayor aspiró líneas de cocaína en los 90´s mientras la euforía de tener que usar corbata en su primer trabajo lo catapultaba al valhalla de lo que no existe. Tu novia usaba tachas para entonarse en las fiestas con el ritmo suave y cadencioso de un ligero lesbianismo que terminaba en el toqueteo del seno izquierdo de su mejor amiga y que a ti te conquistó visualmente.

Tú estás hecho de drogas, de promesas hedónicas que se cumplen y se descumplen al día siguiente.

¿Qué significa exceso en estos tiempos?

Las palabras han perdido significado.

Monday, January 28, 2008

En el coche

Regresando del cine, venía con mi Mamá como copiloto y mi hermana en la parte trasera de mi auto. Veníamos escuchando el radio e hice un comentario sobre algo que dijeron ahí, mi hermana me dice, -"Bájale, que acá atrás no escuche lo que dijiste, ¿Qué dijiste?"-.

Le repetí lo que había dicho y mi hermana respondió -"Ah, súbele, no me interesa tu comentario"-

Admito que me tuve que reír.

Tuesday, September 11, 2007

¿De que esta hecho mi Universo?

De agua, de lodo, de carbono primordial....
De espera....
De largas horas de café.
De cortas y revivificantes cuotas de insultos camaradescos.
De reencuentros.
De inseguridades y de conocimientos de la sólidez de una roca.
De dolor, de placer.
De la mezcla precisa entre el brandy y una isla de hielo.
De humo de habano.
De bytes.
De silicio primordial...

Friday, August 11, 2006

Pequeña mujer burguesa

Adoro el olor de tu perfume caro, de tus manos delicadas que jamás han conocido la dureza del trabajo manual, de tus ojos claros y brillantes, de tu cabello con luces de salón de belleza de Polanco.

Adoro tu gusto por el diseño, la fotografía y el arte.

Adoro tus preocupaciones por los que menos tienen.

Amo tu piel y lo que la cubre, las etiquetas, los cortes elegantes y las telas finas.

Adoro tu capacidad de asombro y tu incesamente chismorreo.

Adoro tu trasero firme y tus senos orgullosos.

Te quiero, por que el mundo se detiene cuando pasas y eso me recuerda que eres mía.

Yegüa Fina.

He dejado de escribir

He dejado de escribir, porque estoy encabronado, estoy molesto con la tinta y el espacio, con la página blanca que burlona me mira con morbosa insistencia, con la incapacidad de producir una línea medianamente buena. Soy un verdadero fiasco, un desperdicio y un fraude. El aplauso me suena lejano, ajeno, ajenjo para mis oídos.

Estoy molesto con el mundo por tanta belleza, por la piel del tigre y la inmaculada concepción, por los milagros diarios y por los placeres mundanos. Por la belleza de esa mujer que vive en la lejanía y que aún así es toda mía, en espirítu, en torrente, en delicado dolor de hojas de bugambilia bajo el sol de verano.

Estoy encabronado.

Contigo, con todos, contra todos.

Friday, July 14, 2006

Aceptación

Sobre lo que escribo así como vivo mi vida, no me importa tu aceptación, ni tu reprobación. Escribo como quien toca Jazz, improvisando, disfrutando, dejando salir, permitiendo que el arte me tome y que hable por mi. No tengo método, ni meta. Solamente voy por ahí, cuando se me antoja doy vuelta a la esquina y entonces una nueva página de esta magnifica situación que es la vida me permite asombrarme de esta comedia de situación que es la realidad. Ahora un solo de Sax....

Me encanta estar parado aquí, un poco más muerto, un poco más divertido, un mucho más irreverente....

Es un placer estar con ustedes....

... Son un público encantador....

Wednesday, July 12, 2006

Ausencia

Desde este lamento permanente,
los sueños interrumpidos por la angustia,
mar de dolor que se quiebra bajo el inexorable peso de mis recuerdos.

En dónde estás?
Desde cada suspiro que he perdido en ti
En donde estás?
Desde este dolor que no supera y crece y me devuelve hacia tu mirada
En dónde estás?
Mal amor que has apagado mis ganas de vivir
En dónde estás?
En la ausencia en mis sabanas frías...
En dónde estás?
Cuando necesito hablar con alguién de mis problemas cotidianos...
En dónde estás?
En esos momentos a solas cuando soliamos tener conversaciones eternas...
En dónde estás?
Cuando me siento más solo que antes, que nunca, que siempre.

Quisiera sostener tu mano,
que nada de esto hubiera pasado,
que este dolor que siento se convierta en presencia solamente.
Realmente te necesito hoy.

Thursday, July 06, 2006

Desierto

Viajo sin huir, pienso en todo y en todos, extraño la presencia de dos o tres personas, mis amigos.
Viajo sin huir, al reencuentro con viejos camaradas, extrañé su presencia marina, su esencia viajera, su furia ante las olas.

El desierto me fascina,
me gusta su peculiar fiereza,
su fuerza,
su belleza.

Me gusta el mar,
que me recibe como a un viejo amigo,
que me da una tunda cuando trato de remontar las olas,
que me tumba y me estrella contra la arena.



Mis manos huelen a aceite para pulir tablas,
mis rodillas tienen costras de sangre que demuestran mis oxidadas habilidades,
Estoy feliz. Sólo por hoy... estoy vivo!

Todos Santos

Espléndido pueblo de Surfers...
mágica combinación de arena y olas,
viaje místico al desierto inclemente,
viaje místico para reencontrarme,
Remonto la ola que es mi destino,
siempre caigo,
siempre caigo.

Friday, June 02, 2006

La Aguda Suad

Suad es una amiga en la que adivino la presencia de una niña; tiene grandes ojos y una adorable actitud de sorpresa ante la vida, sempieterna adolescente, divertida y rezongona. Que odia ser fotografiada y... ...es una verdadera lástima pues es una belleza esplendorosa. Viajera incansable; Del mundo, siempre una huesped distinguida. Mi querida Suad tiene un pequeño defecto, un defecto de mujer moderna, colecciona zapatos ad infinitum; nunca le he visto unos repetidos, cuando la ves reflexiva y tu crees que reflexiona pesarosa en los problemas del mundo, sospecho que piensa en el nuevo par que comprará el siguiente fin de semana. Compleja y sin problemas para decir lo que piensa, suelta la saeta encendida que hiere al villano de la historia. Inteligente, magnífica conversadora de formas suaves y elegantes, es una aristócrata europea de la decada de los años 30´s, brillante, encantadora, considerada y bien educada, discreta como tumba celta, la mejor depositaria para un secreto pecaminoso... y que refulge en esos ojos de esmeralda cuyo color aún no he podido describir... Adoro ese manantial inagotable que es su amistad.

Monday, May 29, 2006

Noche en Ticumán

Raudo y veloz corre el deportivo llantas anchas dividiendo el segundo exacto que delimita pasado-presente-futuro; el conductor observa el puente de metal oxidado que cruza y que sólo tiene un sentido, el sentido de llegar, de permanecer, de jugar una charada con la suerte y la aventura. La arena crepita bajo el peso del automóvil y el motor ruge un quejido de león cansado. Ha llegado, habla y pide que lo recuperen. Cinco minutos después la amistad hace presencia y la belleza se manifiesta en dos cuerpos que representan acciones subjetivas y solamente con sentido para una interpretación instintiva y con olor a durazno y sudor fresco. Minutos después se hace manifiesto el paraíso, risas, gritos, algarabía, disfrute. Al agua, al agua, sonidos burbujeantes, un poco de alcohol, la tentación de recuperar viejos vicios. risas, gritos, algarabía, disfrute. Nuestro hombre se pregunta que hace ahí, alza los hombres y pide que le enciendan un cigarro. Llega más gente y más gente. De repente aquello está lleno. Las platicas se confunden y la sensación es un sola, la de estar en un momento divino y eterno. Las horas se arrastran paradójicamente mientras la diversión se multiplica, lo que representa un verdadero misterio que nadie ahí, en el ahora, puede ni quiere interpretar o descubrir. Misterio para iniciados en el hedonismo y en ese eterno interés en emular a los griegos y sus bacanales. Sólo que ahora las lupercalias son definitivamente más rosas y menos contagiosas. La noche cae como mermelada de frambuesa mientras yo me limito a observar como mi ánimo se prende de las estrellas de un pueblo que no es mi ciudad aburrida y gris, sino llena de verde lima-limón con plantas que se sembraron en la playa de Cancún y sus frutos se recogen en bocanadas que aspiran labios jóvenes y blanquecinos. Sin entender porqué una mujer me toma del brazo y me dice que sea bueno con mi madre. Ahí todo eso tiene sentido y acepto su plática que intenta darle a mi vida el sentido de su vida, la cual no es para nada mala, muy al contrario ahora soy un poco ella y me congratulo por ello, pues ese es un momento para dar y aceptar sin hacer mayores preguntas, ni cuestionamientos. Me doy cuenta que es la madrugada y yo estoy lejos de casa y tal vez un poco sólo, pero no me importa y me deslizo a mis sabanas mientras en mi iPod el último movimiento de la 9 de Beethoven me golpea suavemente y me dice... se feliz.

Wednesday, May 24, 2006

Rapsodia

He aquí mi corazón cansado, he aquí mi asombro por la condición humana. Es así que esta vida inmaculada vida se ha vuelto presa del momento encantado. Es así que yo he vuelto al origen de las cosas y la intensidad de la sorpresa es la misma que mi alma de niño sintió cuando todo comenzó años ha. Vida hermosa vida que corres y no te detienes, que a través de la maleza te abres paso en este lindo camino de guijarros decantados. Vida que bebo de la mano de la cascada azul de esta plática eterna entre mis sentimientos y aquello que simplemente... ...es. Vida amorosa vida, vida terrible vida, que te vuelcas y engrandeces cada pequeño momento, que delineas esplendorosa cada flor, que te muestras inexorable ante el ciclo de la muerte y el resurgimiento de los primeros brotes en las primaveras de estos amores míos y tan intensos. Vida, brillante vida, vida excelsa vida, que te diluyes en colores indefinidos en unos ojos que son los más bellos, en una espalda de ángel y en pláticas eternas y deshilvanadas. Vida que te manifiestas a través de esta angustia que me da la noche eterna, esta suerte de encanto y esta imperiosa necesidad de vivir.

Vulgar

Soy vulgar, de material rudo y grosero, soy un exabrupto, un encono permanente, estoy hecho de viboras y maldiciones, ¿Te asombra? No debería, soy palabra polisémica, soy la extensión del insulto que modula mis acciones encendidas, soy pasión y soy fuego. El débate es una invitación a mi condición de guerrero bárbaro que destruye todo a su paso. Hoy estoy sumamente enojado y nada de lo que digas podrá contrarrestarlo, hoy cortaré cabezas, destruiré todo lo que me es ajeno. Hoy soy yo y así me estás conociendo, de nada me arrepiento, nada me asusta, esté será mi momento. Viva la destrucción de cada día de estas ruinas que fuí, y sobre las que se construye ese nuevo yo al que no puedes acceder, al que no puedes imaginar, ni presentir, al que no puedes abarcar porque me mantengo aparte. Soy decadente, posmoderno, aburrido y violento. Soy uno entre mil, soy esos mil, soy la mano sucia que se alarga a tu paso, soy la mirada maliciosa que te ve cuando pasas, soy la noche y soy el miedo.

Monday, May 22, 2006

Potestatem et Egestatem

La búsqueda de la palabra exacta es la odisea del pensamiento. El hombre ha recorrido miles de años de evolución continúa y refinación de sus ideas, para hoy, por fin, encontrar, después de una cruzada que costó miles de vidas, la palabra que nombra al mundo. Honremos esas vidas, hablemos con exactitud pasmosa, meticulosa y milimétrica. Llamemos a la rosa por su nombre que engloba a todas las rosas del universo y al golem por sus nombres secretos, hagámoslo caminar, avergoncemos a Dios de su cadena de creaciones. Apropiémonos del universo a través de la conceptualización de lo divino y lo material. Conquistemos ese páramo desierto que es la ignorancia y a sus pobladores, que se llenen de terror ante la imagen apocalíptica de nuestra monturas doradas y de nuestras espadas llameantes. Llamemos al terror y a la destrucción de las aldeas de frases monosilábicas y conversaciones aburridas y reiterativas. Instauremos una edad áurea y un momento divino, una reconstrucción del lenguaje exacto y la expresión poética.

Wednesday, May 17, 2006

Desacuerdos y desencuentros...

Cuando llegaste a mi, con esa mirada traviesa y el ánimo curioso, me pediste sin pedir que desempeñara el papel que en tu imaginación yo representaba. Lo fuí, te arrolle, como en una película de Orson Welles, te arrastré en una noche de lluvia a la calle, te corté esa melena rubicunda y te traté como a la protagonista de tu propio guión. Fue difícil, es difícil cumplir las fantasías de las mujeres, sobre todo cuando estás conllevan un grado máximo de escarnio y autolaceración. Fuí un villano en tu vida tan adecuado, cumpli tan a cabalidad mi papel que a veces me pregunto a solas en ese espacio que has dejado vacío, ...las películas de tanto verlas ¿algunas veces tienen otro final?

Tuesday, May 09, 2006

El Violonchelo, la Tortuga Muerta y las 7 Llaves (Fragmento)

Mientras ella nadaba, él pensaba que era una lástima lo que no era, lo que debería ser, la disparidad de sincronización en el universo. El deseaba con todo su ser confortarla un poco más de cerca, acariciar su rostro y decirle que nada le pasaría, que él la protegería, que daría su vida por ella. Cada brazada era seguida con atención por él; el traje negro ceñido a su menuda figura se le antojaba una mantarraya fantástica, era tan dificil amar la mujer que no, sin embargo ella estaba ahí, le necesitaba y el se preguntaba en que clase de juego perverso se había metido esta vez. Sencillamente la adoraba y cuando exploró en su corazón el sentimiento sintió un frio dolor en el estomago, una sensación de vacío nada placentero en pleno verano, en medio de una gran ciudad, en un punto perdido en la tierra, ahí los dos solos... sin poderse amar.

Monday, May 08, 2006

Generación del Aburrimiento. (Escena 1)

Locación: Un restaurante en un sábado por la mañana, amplio y luminoso, se ven varias familias desayunando, entran dos hombres jóvenes de 30 años, (Sahid y Lolo) bien vestidos pero con la ropa de la noche anterior, evidentemente regresan de una fiesta que duró toda la noche. Toman una mesa que da a la calle y mientras ven la carta, se dedican también a observar a las personas dentro y fuera del restaurante, buscan con la mirada jóvenes atractivas principalmente.

Lolo: Ve eso…. (Los dos voltean a una mesa en donde una familia desayuna, padre madre y una hija de 18 aprox.)

Sahid: Barely Legal.

Lolo: Joven, aunque no demasiado. Perfecta.

Sahid: Prefiero a las de 20, se ven igual pero a la vez, no taaaaan chicas.

Lolo: ¿16, 18, 20, cual es la jodida diferencia? Son pequeñas lolitas que saben lo que provocan…

Sahid: La mesera de allá no esta nada mal

Lolo: ¿La de los ojos verdes? Parece como francesa pobre, atractiva, sencilla y despreocupada.

Sahid: Aja, ¿te acuerdas que te platiqué de mi amiga Meria?

Lolo: ¿La que me ibas a presentar?

Sahid: Esa! Es muy parecida, pero en modelo chida.

Lolo: Pues ya, no? Te estás tardando.

Sahid: Le he mandado Mails pero no me ha contestado, y es que como se cambia a cada rato de casa, pues es difícil mantenerse al día con sus datos.

Lolo: Se me hace que me la vas a presentar casada.

Sahid: Eso.

Se acerca la mesera y les pregunta que van a ordenar, les llena las tazas de café, piden y continúan hablando.

Lolo: Ya necesito una novia, necesito a alguien a quien acicalar y expulgar los sábados.

Sahid: ¿A eso se reduce todo? ¿A acicalar y expulgar?

Lolo: Si, los sábados… también olerles el cabello es chido.

Sahid: No lo se… también lo extraño, pero en cuanto ando con alguien empiezo a extrañar mi libertad.

Lolo: Eso.

Sahid: Pero, admito que no se vivir sólo, es decir, amo vivir sólo, pero si necesito a alguien….

Lolo: para acicalar…

Sahid: Si, exactamente.

Lolo: Una novia mascota…esa sería la solución, algo Light.

Sahid: No me molesta el compromiso, ni la responsabilidad, es el hecho de que sean tan…

Lolo: ¿Borders?

Sahid: Exacto, quiero decir, ¿Porqué siempre se tienen que poner tan pinches locas?

Lolo: Porque son borders, ¿ya te lo había comentado, no? Mi amigo el psiquiatra, Eddie me explicó que las viejas tienen de principio tantas pinches neurosis tan complicadas que ni como ayudarlas… por ellas inventaron el Prozac.

Sahid: Es que no mames, wey, la historia de mis relaciones es que podría haber sido tan maravillosamente feliz con cualquiera de mis exes, si cada una no se hubiera enfrascado en pelear y pelear y pelear por pura mamada. Es más, hasta cuando le das la razón se terminan encabronando porque eres condescendiente.

Lolo: Me cae y no es machismo, bueno si al final un poco, pero neta que uno no es tan pinche complicado.

Sahid: ¿Lo que no me explico es cómo le hacen todos los weyes que están casados para aguantar?

Lolo: Se resignan.

Sahid: O se divorcian. Yo prefiero divorciarme que resignarme.

Lolo: Mejor ni te cases.

Sahid: No pensaba hacerlo.

Lolo: Yo tampoco, ¿me pasas el azucar?

Wednesday, May 03, 2006

Palabras, Palabras, Palabras...

Muchas palabras, que desbordan mi boca, que se lanzan como bucaneros al abordaje de otros pensamientos; palabras que bajan y suben y se transforman en hechos dibujados en el cielo de la imaginación; La palabra libertad me suena a romper con las cadenas de la idea vetusta y antigua; La palabra amor se cuelga de mis labios y resbala por mi barbilla hasta caer en tu espalda desnuda, en donde se funde con la palabra omoplato; La palabra nosotros se combina con el será, será. La palabra Dios me suena a barro y a lluvia, a Sol, a Comprensión absoluta de mi condición de infante en las vueltas de la vida, a simpatía y a juicio indescifrable, a sentencia no absolutoria, a esperanza, a incógnita...

Tuesday, May 02, 2006

I´m blind

Estoy ciego, el café no ha podido devolverme la vista;
Estoy hecho de gamas de grises, ¿Cómo era ser de colores?

I can´t make on time

Nada de lo que digas es cierto,
Escucha como me burlo de ti.
Eres estupido y soso,
Yo soy brillante y maravilloso,
Nada de lo que digo es cierto.

G X

Maldita Generación X,
Eres nada, polvo eres y en polvo te haz convertido,
Nadie te recuerda, nadie te necesita,
Eres la escoria del mundo,
Nada te compromete, nada te pertenece
No eres, padeces,
Te arrastras por los centros comerciales,
Los escaparates te reflejan y nada hay más que pasillos vacíos.
Maldita Generación Aburrida.

Aceleración por Litro

Viajo en mi deportivo veloz, salvaje, desde el deseo amarillo de alejarme de mí y de todos, de 10 km a 100 y de ahí hasta donde las ruedas aguanten. Voy con Wagner quien me impulsa a pisar el acelerador, Las Valkirias van a mi lado, llueve, con suerte moriré en un segundo, o tan sólo llegaré con rapidez a mi casa.

Thursday, April 27, 2006

Deconstrucción

Adoro las malas palabras, su capacidad de expresar todos mis pensamientos obscuros, adoro su capacidad de mantener el ritmo y una estructura decente en la indecencia de su esencia, adoro decir ¡putas exuberantes! pues en la exclamación están contenidas todas, con su maquillaje recargado y su mirada cansada, sus piernas torneadas y su andar acompasado como bamboleantes barcos llenos de marineros hambrientos de placer. Me gusta también mentar madres, ¡Chinga tu Madre! ¡Chingala toda! Chingar, maravilloso verbo, que implica ventaja, que tiene un sólo sentido y ese sentido es destruir y agredir, viva la violencia del hombre a la que el cobarde le teme, prefiero un valiente mentando madres con el pecho expuesto y el ánimo bronco y no a 10,000 cobardes que se esconden tras las buenas maneras y sus trajes caros. ¡Vamos Cabrones! ¡Cabrones que construyen el mundo! Que lo siembran con sus manos callosas, que comen el pan que da la tierra, que andan y andan a lomos de mulas cansadas. ¡Vamos Cabrones, vamos mentándoles la madre a todos esos que ven y no hacen nada! Qué esperan recibir una limosna, que no tienen dignidad, vamos, contra esos hijos de puta, llorones, enseñémosles a los verdaderos hombres que toman el destino es sus manos, que no temen decir palabrotas y maldiciones. Me encantan las malas palabras, su polisemia, su dureza directa. Si el lenguaje es una bella catedral yo la derrumbaré y construiré mi propio burdel.

Nada de lo que sabes es cierto

Todas las afirmaciones son falsas, nada de lo que sabes es cierto, esta frase aún; Los pecados no son malos, nos convierten en humanos, deseo saber algo por mi mismo, quiero derrumbar las estructuras, quiero aprender a volar, ser hombre nada más. Quiero ser y dejar de ser, soy el nihilismo contemporaneo, la busqueda incesante, la pregunta que quema y la duda rampante. Soy demonio, soy un bastardo ignorante, soy la escoria del mundo y aún así lo puedo ver retador a los ojos. Nada es cierto, todo se derrumba bajo el peso de la mentira, sólo así se puede dar el verdadero conocimiento, quiero ser aquello que no es, por la simple necedad de experimentar.. pero esa persistencia volvió hombre al hombre.

Monday, April 24, 2006

Poema Surrealista

Yo te dije, vayamos al mar, tu no respondiste y te sumergiste en mi corazón haciendo de lado mi lacónico pecho, Yo te dije, permíteme devorar cada uno de tus pensamientos lilas por generación y tu sólo inclinaste tu cabeza de lado y dejaste salir siete mil doscientas treinta y tres mariposas de tu breve oreja. Tu me dijiste, tomémonos de la mano y callemos de una vez, mientras pasaba al lado una ballena con alas de langosta.

Poema Surrealista II

Los dos oímos el lejano canto de lo que no es…pero que algún día será… entonces nos cobijamos bajo nuestras inconsistencias.

Tu espalda

Ayer vi tu espalda y entendí el porqué de mi devoción hacia ti, en esas delicadas líneas adivine la perfección y pude convertirme en un gato ronroneador que buscaba tu aprobación; estoy maravillado pues entiendo ahora donde nacen las alas de los ángeles: en esos omoplatos elegantes que parecen elevarte cada vez que te incorporas etérea, y tu espina, esa cordillera montañosa apenas insinuada y de donde me gustaría ser rescatado, pues si, estoy perdido en ti.

Friday, April 21, 2006

El Prestidigitador

Tomo las palabras y las convierto en viento, juego con ellas y luego las tuerzo, palabras más, palabras menos, todas se convierten en páginas y páginas de un enorme texto que nunca acaba por más que intento.

No lo entiendo

No lo entiendo mujer, ¿Cómo estás allá y no estás aquí?, en mi adoración, en esta presencia que no es tal. Todos los días sueño en el día en que te presentes, etérea, magnifica y me muestres que no todo es un sueño vago. Que este "nunca" se disipe y deje lugar al para siempre. Que tu mirada que tanto me intriga se vuelva cercana y esos ojos de color indefinido confirmen esta duda que me atormenta a solas. Que tu risa me confirme en las mañanas la fe en la resurrección del alma y tu piel me demuestre que el infinito tiene texturas suaves y bordes delicados. Que tus manos elegantes acaricien el dorso de mi consciencia atrapada entre las olas de tus cabellos. Que tus sueños sean los mios, para que ahora si los recuerdes, felices, volatiles, ingeniosos, que me veas siempre en ellos y que estos nunca acaben.

Thursday, April 20, 2006

El Escritor, los espejos y el tigre

Para mi maestro Marco A. Millán.

...y sentí vértigo y lloré,
porque mis ojos habían visto
ese objeto sagrado y conjetural,
cuyo nombre usurpan los hombres,
pero que ningún hombre ha mirado:
el inconcebible universo.

El Aleph
Jorge Luis Borges



I

Es la tercera vez que con un obscuro sentimiento de Dejá Vu, escribo este artículo,dos veces lo he empezado, las mismas que ha desaparecido. Se lo achaco a mi descuido, pero como esto nunca me ha pasado, miro con sospecha a la computadora que a su vez me mira con burlona insistencia.

Tal vez nunca escribí nada. Tal vez, lo que escribí no alcanzaba el nivel necesario para disertar acerca de un autor infinito y mantenerse en el papel. Tal vez, estoy condenado a escribir por siempre que escribo algo que no termina de ser escrito jamás.

Respiro profundamente y resignado, vuelvo a escribir, después de todo...

esto sería tambíén un tema Borgesiano.

II

Borges, bibliotecario, ciego, inteligente, culto, también hubo un Borges joven que vivía en Ginebra, uno niño que soñaba con tigres, uno que no ganó el Nobel, pero también estaba el que no le importaba, uno, que como persona detestaba a los negros, -eran inocentes, no tenían porque educarlos- decía con convicción, pero también estaba el escritor, ese es el que trasciende. Ese es el que nos ocupa. Ese es el Borges verdadero y no la imagen reflejada en el espejo. Ese es Jorge Luis Borges.

Cuando supe que los autores que me habían acompañado en la infancia, eran los mismos que habían acompañado a J.L.B., me pregunté seriamente quien había acompañado entonces a Kipling, Salgari, Verne y Doyle; probablemente, otros autores que eran ellos mismos, pues si una cosa he aprendido de mi maestro argentino es que un autor es todos los autores y todas las obras son una sola, infinita e inconclusa que se va refinando a golpe de lectura, pues también el lector contribuye a darle forma al otorgarle el sentido que le da su propia existencia.

Inmediatamente, viene a mi mente, una obra que vi en las fronteras de mi infancia y la adolescencia, tenía 12 años (ahora cuento con 24 y una actitud menos solemne) cuando en la clase de literatura de primer año de secundaria me enviaron al germánico restaurante Fritz, con su pequeño teatro clandestino en la parte trasera y su comida con un sabor demasiado fuerte para mi paladar casi virgen en esos menesteres.

Allí se exhibía una obra de teatro experimental, en donde un Dostoievsky y un Toltoi atormentados se encontraban en el purgatorio y se echaban en cara sus vidas pasadas, uno como noble y otro como un loco atormentado, me interesó semejante tema, pues asombrado comprobé que el Raskolnikov de Dostoievsky eran una misma persona. Durante el verano anterior en parte por el calor y en parte por la pereza en lugar de salir a jugar me dedique a leer Crimen y Castigo, lo que se convirtió en un verdadero tormento, pues sufrí con el protagonista pero por algún tipo de curiosidad morbosa y angustia no pude dejar de leer hasta terminarlo, fuí un ser melancólico durante unos seis meses

En el segundo acto, aparecieron en un sorprendente encuentro: Borges y Homero, uno ciego por enfermedad y el otro ciego por ser durante demasiado tiempo Homero. Borges encantado le rinde admiración al griego por haber creado a Dioses y Héroes. ¡Los más grandes!, Homero agradece pero admite envidiar secretamente a Borges, porque vivió en el siglo XX y observó maravillas y milagros que Homero sólo pudo imaginar, por ejemplo: el cinematógrafo y la televisión, esos si son verdaderos monstruos, no caricaturas como el minotauro y la hydra. Al final los dos se van caminando felices, tomados del brazo, olvidando que el lazarillo de uno es el ciego del otro, intercambiando ideas en una plática eterna y que ya no pude escuchar.

En esta obra es obvio que intercalaban textos del mismo Borges para poder vestir al personaje, es así que inmediatamente me di a la tarea de buscar a Borges y encontré el Aleph. Todavía estoy conmocionado.

III

El infinito se dice en una sola palabra y de corrido; pero ¿quién se detiene a reflexionar en un hipotético contenido de un concepto que sólo podemos imaginar en nuestra mente febril y limitada? Sólo alguien con un conocimiento obscuro y medieval del universo podría imaginar que alguien lo imagina, ese era Borges. Todavía me sofoco pensando en la capacidad para imaginar conceptos, personas y datos en esa magnitud.

En este año, se cumplen cien de su nacimiento, la ocasión es propicia para que se desate una ola vertiginosa de recordatorios, discursos y citas de Borges. Yo, como todos los verdaderos admiradores, me siento fuera de lugar.

Sin embargo, Borges está destinado (o condenado) a ser conocido o mejor dicho reconocido por el mundo; y seguirá siendo citado por quien nunca lo ha leído y seguirá transformando la idea del infinito de aquel que lo encuentre, porque Borges pertenece a ese grupo de escritores universales, el de los grandes entre los grandes, allí, donde está Homero y Shakespeare y Cervantes y por supuesto, Menard, el verdadero autor del Quijote.

Publicado originalmente en el periódico DVN, 1999. Universidad del Valle de México.

Wednesday, April 19, 2006

Hoy soy Nietzsche

La diaria exitencia está repleta de absurdos, pero ¿Qué diablos? Es la salsa de la vida, ¡pobre de aquel que no pierda la razón de vez en cuando!

Escena Surrealista

Maldito despertar, abro los ojos y un gato sentado en mi pecho bebe mi alma.
¿Adonde iré sin mi alma?
¿Qué quiere el gato con mi alma?
¿Más libertad?
Pinche gato.
Ojala y lo ahoguen mis ansias incontenibles de vagar por los tejados.

Flamboyante

Espirítu flamígero que busca deslumbrar con ideas brillantes al mundo subterraneo de la verdad a medias; busco incesamentemente un punto de apoyo, el monolito fundamental, la piedra filosofal; Esto es alquimía de papel y de salamandras de fuego azul, la respuesta a una pregunta que a diario todos nos hacemos de manera subyacente a nuestro lenguaje de lagarto primitivo. Todo cambia, todo se transforma, Hermes Trimesgistro, tres veces tres, lo que es arriba es abajo y vicerversa, el misterio del andrógino, la apropiación del pensamiento robado, así hablaba Zarathustra y hasta ahora nadie le ha escuchado, ideas que transforman y que convierten el plomo en oro. Nicolas Flamarion está vigente, sus ideas son cuentos de hadas para dormir a niños precoces con lentes redondos. La magia ha desaparecido ahora sólo quedan espectaculos en Las Vegas y tigres blancos que no son tan obedientes; la muerte del básilico, rey serpiente con corona y aliento letal. Dragones que ahora son fósiles y que son recusitados bajo animación y ediciones especiales. Ahora el demonio es la ciencia y estamos dispuestos a entregarle nuestro espirítu derrotado ante la inmanente perdida de la ilusión y la fé.

Tuesday, April 18, 2006

La Revelación

Caminé por la banqueta durante un rato largo junto a Elizabeth en un penoso silencio. Siempre me platicaba sobre sus novios y a mi me dolía el estomago pues me boicoteaba la posibilidad de decirle que desde hacía algún tiempo yo quería ser el motivo del cual se quejara con otros amigos. Ella pensó que mi silencio era motivado por la solidaridad ante sus sentimientos, pero en realidad yo me iba preguntando como se vería su rostro a dos centímetros del mío. De repente al pasar bajo un enorme pino y como una revelación divina, supe lo que tenía que hacer, me pare en seco y ella junto a mi, extrañada. Me voltee hacía ella y apreté mis labios contra los suyos. Al principio, el beso me fue respondido con pasmosa sorpresa, pero después de unos segundos con entusiasmo. Ni siquiera sabía que decir. Ella me sonrió con sospechosa alegría, bueno ni tan sospechosa, al final de cuentas, yo había sido su confidente y ahora supongo, su amor. Caminamos tomados de la mano y mientras ella me decía que siempre había esperado que yo me decidiera, yo supe lo que iba a decir en los siguientes dos años pues, ahora descubría con horror, sabría lo que pasaría de tanto escucharle sus confidencias amorosas, los problemas que tendríamos, como sería ese primer encuentro intimo, el enojo que le daría algunas de mis desconsideraciones y mi incapacidad para expresar amor como ella se imaginaba. Sabía de hecho como me terminaría cortando y que me diría ese día trágico. Al final, no pude más, la solté de la mano y antes de darle la oportunidad de quejarse de mí con un nuevo confidente, terminé ahí mismo con la relación. Ella no quedó contenta, pero yo, yo me fui silbando.

Trazo Imaginario

Para: Jorge García Pastrano

Amo del color rojo, mano de pincel que magnifica la esencia de las cosas; tu, pintor amigo mío, hermano de manada y de correrías nocturnas, esteta de la vida y acompañante permanente en exposiciones itinerantes. Canto a tu arte, que provoca reacciones en las buenas conciencias. Siempre en búsqueda de la respuesta que está en nosotros mismos, siempre adelante y constante en tu camino de lienzos y telas. Porque nunca el carboncillo tuvo mano más sincera en su búsqueda de la perfección del trazo. Cuando pasen cien años y tus pinturas y mis letras nos miren con burlona paciencia ¿qué nos diremos? Nuestras pulidas calaveras hablarán como ahora lo hacemos, del arte, y de mujeres, de lo mal que nos caen los políticos y de como sería ser millonarios, porque excéntricos siempre hemos sido. Retratista de monstruos, ninfas y dioses, que busca la intención escondinda en la mirada perfecta. Toma mi mano y retrata la capacidad de crear hormigas de tinta, yo que soy arbol y que en mis ramas anidan los pajaros que inspiran, tu que eres rio y en tu caudal brillan los peces del color. Somos naturaleza, somos amigos y hermanos en el arte de la vida.

Monday, April 17, 2006

Estoy cansado

Estoy cansado, de esta vida de mierda, de esta fatiga que me impide conquistarme, de esta sentencia de muerte, de este cuerpo herido, de este corazón que ansía mil peleas, mientras pelea la decisiva. Estoy cansado y harto de ser un león fugaz, un león de espuma de mar que retrocede y se pierde mientras va corriendo. Yo que soy todo espíritu y toda energía, yo que soy valiente y bravo, yo que estoy derrotado y sigo peleando y mientras estoy rodeado sigo maldiciendo a mis fantasmas personales. Blando la espada en mi mano que no es de esclavo, aristocracia de espíritu perdida en ensoñaciones, en la fiebre del sueño que se esfuma al despertar a la vida nueva, la vida de la no vida. Adios alma mía por lo dos inventada, adios a mi hermano y a la musa que yo he creado. Adios a todos, estoy tan cansado de todo esto que no tiene ningún sentido.

Del como sacar un sentimiento enterrado en lo profundo del alma para poder seguir viviendo sin complejos en un mundo extraño y hostil

Llora y después sonríe.

La Mosca

La mosca zumba a mi alrededor.
¡Qué mosca más molesta!
Matarla... ¿Matarla? ¡Matarla!
¿Y que me acusen de moscacidío premeditado en alguna corte mosqueríl?
No gracias.
...aunque en este momento... parece que nadie me ve.
No... ¿Qué estoy diciendo? ¿Para que cada vez que vea una mosca peluda me sienta que se me cae la cara de verguenza por la culpabilidad morbosa? ¡No, muchas gracias!
De seguro que el próximo encuentro con un insecto de este tipo será humillante, ah, ya veo sus ojotes de poliedro mirandome fijamente, llenos de sospechas, acusadores... o agradecidos si la mosca en cuestión le caía mal. He oído que por extraño que parezca es bastante común entre los animales el tener ciertas rivalidades dignas de una corte del siglo XV y entre las moscas más. Estoy casi seguro que son intrigosas, malvadas, chismosas y sumamente malintencionadas, además probablemente tengan mal aliento.
Pero bueno, tal vez si la ignoro se canse y se vaya.
Es curioso... si alguien me viera pensaría que estoy papando moscas.
Papando... ¿Qué será eso? me suena a papear, papar-papa, papá, ¿Papá? El papá de las moscas. ¿Adoptar una mosca? ¿Como le pondría? Moscatel, Moscaron, Moscada, Mosca...Mosca Díaz, ¿Díaz qué? Mi mujer no querrá darle su apellido a una mosca. ¡Pobrecita de mi hijita mosca! Mosca y bastarda aparte.
Pero no, claro que la educaría de tal forma que no tenga complejos, la haría independiente, con muchos valores, tal vez se volvería artista... aunque tengamos en cuenta las convenciones sociales... al final se casaría....¿Cómo será la boda de una mosca? De seguro como todas las demás, aburridas y falsas. Vaya creo que terminaría haciendola una mosca más bien mediocre. ¿Y si me saliese con un domingo siete? ¡Que bochorno! ¿Que dirían los Corcuera! Dios mío, que verguenza.
Además las moscas son prolificas por excelencia. Por lo que tendría decenas de nietos, centenares de bisnietos, millares de tataranietos, millones de tatataranientos, millones y trillones para la 5 o 6 generación. ¡Caramba! podríamos conquistar el mundo. Un gobierno mundial de moscas arrogantes y gordas con lentes multioculares que decretaran la supremacia tabana. Que rídiculo... pero... ¿Por qué no?
Porque no.
Ya tenemos suficientes problemas con el orden actual, para ahora entrometer a las pobres moscas. Ya me imagino a una de ellas con barbota e imitando a Fidel Castro. No , no, no, no.
La mosca sigue zumbando.
Ya que se muera. ¿Cómo será la muerte de una mosca? ¿Le revoletearán otras moscas alrededor? No creo. Ni entre ellas se han de aguantar. Pero tal vez tengan sus propias moscas que las molestan y exasperan, pequeñitas, por lo que nosotros no las vemos. Se les paran en la boca y estas las tuerzen malhumoradas, espantandolas con sus alas y reflexionando acerca de la inmortalidad del cangrejo ó en este caso de la mosca. Ahora que... yo reflexiono acerca de ella. ¿Podría ser que yo soy?... !Válgame Kafka!
BZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ
La mosca sigue zumbando.

Tuesday, April 11, 2006

El Canto de la Sirena

Yo tenía una sirena que me cantaba al oído, tenía que amarrarme a la alacena para no aventarme a la gran pecera octagonal en donde la había puesto, una sirena es un monstruo, uno muy bello, asesino y mortal, pero aún y con los peligros que su pertenencia representaba, yo insistí en tener mi propia sirena.

Era hermosa y muy alegre, era mi mayor tesoro, cada vez que había visitas, quitaba el terciopelo guinda con que cubría los cristales verdosos de la pecera octagonal para que mi sirena fuera admirada, mis invitados se acercaban curiosos y asombrados, tal vez esperando encontrar una excentricidad, una piraña o una anguila, pero, entonces, ella salía, con sus pechos descubiertos y donde deberían ir las piernas una larga y movil cola con escamas metálicas multicolores, sus ojos violetas y su cabello negro daban el terminado final a una belleza casi dolorosa. Mis invitados hacían exclamaciones de sorpresa, en ese momento, yo me acercaba al piano y comenzaba a tocar alguna vieja aria de opera, entonces mi sirena con su poderosa voz de soprano, deleitaba a la concurrencia con sus vertiginosos juegos de voz, de manera invariable era tanta la pasión con la que interpretaba que mis invitados terminaban por arrojarse a los brazos de mi sirena, ella terminaba su aria con un vibrato mientras se disponía a devorarlos, sus colmillos brillaban como mis ojos al ver el espectaculo morboso/culinario. De una manera misteriosa, comencé a dejar de tener amigos. Vinieron los tiempos difíciles y me quede en la pobreza, el hambre no necesariamente hace estragos en un bohemio, sin embargo ese invierno fue particularmente crudo. Un mediodía, mientras tenía una leve resaca propiciada por una noche de mal vino que había comprado con el último de mis capitales... un hambre atroz se apoderó de mi, pero también una fria nostalgia y una ambivalente triteza... después de una hora de fumar tabaco y meditar ciertos asuntos que para algunos eran pequeñeces pero para mi eran de una importancia devastadora, me acercé a la pecera, mi sirena me miró con aire picaro, pensó que le anunciaría el plan de una tertulia, sus ojos grandes y hermosos, llenos de furia controlada me decidieron...le pedí que cantará la canción más triste que se supiera, esta vez no crei necesario amarrarme, fue un placer escucharla, pronto vinieron a mi escenas de mi infancia, del campo, de cierta vaca que miraba en la lejanía, del prado verde y del olor de la comida casera... cuando terminó mi sirena su canción, yo estaba parado al borde de la pecera. Ya había pasado desde hacía muchos minutos la hora de la comida, así que delicadamente la saque de su pecera y sin muchos remordimientos pero con lagrimas en los ojos por la sutileza del momento... me la comí.

Adjetivo malentendido

La palabra puta me parece tan facil de decir y tan difícil de entender.

Hay putas buenas, y putas ladronas que se roban un beso y jamás lo devuelven.

Hay putas azules que vuelan en los sueños de aquellos que les escriben cartas cursilonas y morales.

Yo una vez me acosté con la gran puta y no me pareció tan mala, sólo era mala reputación en todo caso. A su alrededor había un aura de amor fresco, resultado del sudor que parecía rocío en su piel de onix. Una gota le recorría el cuerpo juguetona hasta que halló refugio en su ombligo perfecto, yo succione con avídez y aún más abajo. La gran puta me miró con compasión, como amiga, como complice, como igual, como la gran fornicadora que era. No pude sentir admiración solamente. Yo le devolví la mirada con afecto y agradecimiento. No le pagué, porque no cobraba, no ella no correspondía a ese sindicato en partícular. Ella era una sacerdotiza, una adoradora del amor, la pasión y el gran falo de oro.

Ahora solo me queda el recuerdo del placer causado por una lengua precisa, por una mano diestra y por una zurda aún más. Por las noches testigas de algo que no es amor, pero que sublima y envuelve las sabanas de piel y caricias y exigencias dichas en tono de súplica. Por ser ella y porque yo sólo soy ese gran simulador.

Hay putas que cantan, las hay que lo niegan pero lo hacen tapandose el estigma de la frente, lloriconas, suplicando una argolla que legalice el acto impuro por la gracia del pensamiento primitivo y la doble moral del hombre. Ser puta es un acto de redención, es la primera y última afrenta al edificio podrído de la hipocrecía de la sociedad. Parte intrinseca de lo femenino y el "otro" que lo esconde tras su género, ese si me da lástima, el hombre es la primera y más facíl puta, aquel hombre que no puede soportar que le llamen puta no merece vivir su mediocre existencia.

¡Vivan las putas! ¿Qué haríamos sin ellas?

Hetaíras amorosas, perdonenme por no ser yo, yo las perdono como causantes de ello.

A mano pues.

Monday, April 10, 2006

No todos somos Joyce

No todos somos Joyce y escribir un Ulises, escribir y describir de manera perfecta. Elevar un sólo día a una de las grandes obras de la literatura, ser la literatura misma y haber vivido en siglos pasados. No todos somos Joyce.

Del leer a Borges como la entrada al mundo de la inteligencia

En el libro Movimiento Perpetuo de Augusto Monterroso, encontramos un texto titulado “Maleficios y Beneficios de Jorge Luis Borges”, en él, el autor nos comenta entre diversos puntos que un beneficio al leer a Borges es que uno descubre que es inteligente, precisamente porque le gusta y entiende a este monstruo de la literatura, pero en el siguiente párrafo, Monterroso nos desanima cuando comenta que un maleficio es que al leer a Borges uno entiende que es un tonto pues jamás llegará a ese nivel de delicadeza intelectual que posee el escritor argentino. ¿A que se refiere Monterroso con este juego de ideas? Se refiere a que Borges es la inteligencia misma. Borges creó el portal al universo; la biblioteca circular; redujo el tiempo a una simple paradoja en Emma Sunz; jugó con la lógica y se burló de ella poniendo a correr a Aquiles, el héroe griego, contra una tortuga y Aquiles nunca pudo vencerla; Recreó la pesadilla creacionista del Golem y nos hizo reflexionar sobre el hecho de que Dios es el mayor creador de monstruos, los hombres mismos. En este sentido, en Tlon Uqbar Orbis Tertius recrea al mundo, haciendo a su creación tan arbitraria como reflexionando lo es el mundo mismo. Nos enseñó que Dios, por matemática es una esfera, pues es la única forma perfecta en el universo. A Borges ningún conocimiento le era ajeno, dominaba autores y obras de manera erudita e inaudita y convertía sin problema el conocimiento en ficción. Pero es que esa sospecho es la mayor ficción del autor, el hacernos creer que su obra eran simples elucubraciones de escritor. Existe de manera subyacente a toda su obra un mensaje cifrado, un mensaje perpetuo y circular y que es que todos los hombres son un solo hombre y todas las obras son una sóla, inacabada, pero eterna. Borges era la inteligencia en si, porque la inteligencia es la conjunción de las ideas, era unir lo que no esta unido per se, pero al comprender, este relojero, el complejo funcionamiento de la historia, el tiempo y la literatura, podía encontrar sin problemas correspondencias que sólo encontramos en los momentos más brillantes de la literatura universal. ¿Debió recibir el Nóbel, este escritor?, no, de ninguna manera, el no recibirlo, el obtener ese desprecio final lo único que hace es reivindicar su obra, compleja e inclasificable, el no recibirlo, es un tema borgesiano. Es una incoherencia en un mundo siempre sin sentido obvio.

De la Voluntad

El hombre en la protohistoria sintió la necesidad de nombrar lo intangible, después de haber nombrado obligadamente aquello que era físico y que podía tocar y palpar, aquello que en su recién estrenado cerebro pensaba como idea o sentía como emoción tuvo que ser expresado, pues de repente el mundo se tornó demasiado rico y difícil de clasificar, sin embargo, nuestra comprensión del universo, nuestra cosmogonía, era roma y básica, tuvimos que crear dioses y demonios que explicaran de una forma mágica el funcionamiento de las cosas. La ciencia aún no existía y la oscuridad tendería su manto durante milenios. En ese proceso, el hombre creó el concepto más liberador en la historia de la humanidad: la suerte.

La suerte, el azar que determina la fortuna o la desgracia del hombre, la imposibilidad de elegir, el destino que fue delineado por la literatura de los griegos y que lo matizaron con el capricho de los dioses. Sin embargo, pronto el hombre descubrió el concepto que se contrapondría al sino, la voluntad y es que el hombre al final, después del rito y el mito, siempre se ha encontrado sólo y a merced del mundo que es implacable, su habilidad personal o de grupo es lo que ha determinado en mayor grado su triunfo o en su caso el fracaso.

La voluntad en el hombre siempre ha sido la combinación de diversas ideas, la posibilidad de imaginar, la ambición de obtener, el esfuerzo continuo para lograr, la disciplina para llevar a cabo, la capacidad de planear, el valor para enfrentar la adversidad natural en un mundo sistémico y con un nivel alto de entropía. La ciencia y el conocimiento, poco a poco afinaron estos elementos y llevaron al hombre a obtener cierto grado de refinamiento en la capacidad para poder montar al mundo.

Siempre en la vida de la humanidad y de cada hombre habrá oportunidades y problemas, su capacidad de poder anticipar estas situaciones es lo que la mente común llama “suerte” buena o mala. Aquel que está preparado podrá sortear y resolver cualquier problema que se le presente, y en ese sentido aprovechar cualquier oportunidad que se le ponga en el camino, sin embargo, quien no esté preparado, entonces será agobiado o hasta destruido por el problema y la oportunidad simplemente se le escapará de las manos, y entonces llamará a su falta de previsión y debilidad, un golpe del destino.

Cierta clase de hombre sin embargo, gusta de los problemas pues en ellos encuentran la oportunidad para afilar sus armas, volviendo a la literatura y al análisis actancial podemos encontrar que se repite de manera permanente el esquema en donde el “héroe” se embarca en un viaje en donde tendrá que luchar contra un “villano” para poder conseguir un premio o rescatar a una mujer o ambas, a través de la lucha, podrá conocerse y entonces a través de la pureza de ese conocimiento podrá triunfar no sólo sobre el mal, si no sobre si mismo, que simbólicamente es lo más importante. El vencerse a si mismo en una lucha a muerte. Contra un ángel luchó Jacob y al final el ángel habiendo probado el corazón del héroe bíblico no tuvo más remedio que rebautizarlo como Israel “el que es fuerte contra Dios”, y siempre he pensado que esa lucha contra el ser divino es una alegoría de la lucha que tuvo que sostener Jacob contra si mismo, venciendo su orgullo, para poder reconciliarse con su familiar. Cierto tipo de hombre, el mejor probablemente, siempre irá en contra de los valores establecidos para cuestionarlos y romperlos, entonces este tipo de hombre, crea el nuevo orden. Esta idea la encontramos totalmente desarrollada en Nietzsche y en su idea del Super-Hombre, el autor sostenía que la creencia en un ser superior, la Moral y la Metafísica son por si mismas inconsistentes, y que el origen de estas ideas son creadas por el hombre débil, el penitente, el que sufre y que no puede superar su dolor y busca consuelo en el más allá, aquel que por su falta de “voluntad” tiene que recibir premios o castigos del universo pues la idea de la soledad le resulta devastadora y necesita crear una cosmogonía basada en un sistema de premios-castigos para poder justificar una moralidad primitiva basada en sentimientos como el miedo y la ignorancia.

El Super Hombre mató a Dios argumentó Nietzsche, sin embargo, hoy a la luz de los nuevos descubrimientos científicos podemos encontrar un tramado más allá de la complejidad, infinito y autopoietico que inmediatamente nos remite a la idea de una inteligencia y una capacidad creadora como nunca antes en la historia de la religión del hombre. Hoy el poder creador de Dios se manifiesta avasallador y lo podemos saber por esa necesidad de poder presenciarlo y entenderlo por nuestros propios medios. Cuan pálido queda ese Dios que premia y castiga y que se le puede manipular con sentimientos y acciones sensibleras, ahora la nueva idea de Dios es aquel que se muestra majestuoso y perfecto bajo las complejas estructuras de la naturaleza. El Super Hombre, no mató a Dios. El Super Hombre utiliza su voluntad para comprenderlo. Se sabe su creación y entonces se rige por el camino del auto conocimiento y el dominio de las habilidades para conquistar el universo. El Super Hombre no espera premios o castigos por sus acciones, el super hombre establece el continuo de la historia a través de acciones heroicas y bravas y se pone enormes retos para poder demostrar de una vez por todas, si tan sólo somos hojas al viento o los verdaderos artífices de nuestras construcciones. Yo declaro la muerte de la suerte y el reinado completo de la Voluntad y el Trabajo arduo.

Friday, April 07, 2006

Poesía y acción

Salta la liebre en el campo de letras, muerde mi vientre, desnuda mi intención; quema madera/incendia mi versos, vuela ligera a través de las líneas, toma mi alma la plasma sin consideración, me hace su esclavo, corre a través de mis manos, rodea mis dedos y se burla desde el papel, se come una J y mástica mis enes, sonríe traviesa y me mira con expectación. Marca su ritmo, imprime su sello, busca a mi musa y me engaña con ella, la roba, la seduce y la invita a su vuelo erratico y sin sentido, siempre lo supe es mejor que yo. Descansa la liebre sobre la pluma encantada, observo con cuidado su pausada respiración y pienso alegre en el suave momento en que despierte inspirada y venga y me cuente palabras que le divierten y que le inspiran precisa devoción.

Thursday, April 06, 2006

Minotauro...


Monstruo astado de músculos definidos, de mirada nostálgica y ánimo encendido, tu que con mirada ausente miras al mundo y no le comprendes, mientras éste te mira con temor reverencial, anomalía de la naturaleza de naturaleza sensible para ser tan salvaje, producto artístico que supera la belleza de la flor o el atardecer, perfeccionamiento de lo absurdo y de la matématica que no existe, tú que con tus cascos haces retumbar los pasajes de tu laberinto personal, insatisfecho y rugiente, presto a destruir lo que no comprendes, pero es que es tan poco lo que escapa a tu interpretación, ser básico y modelado a imagen y semejanza de dioses que dieron la vuelta para escapar a otros mundos, tu sólo y perturbado... con una pequeña ave sin vida en la pezuña... recordatorio de tu naturaleza monstruosa y tu esencia de hombre que camina.

Tierra Nueva

Suave piel de planicies extendidas, en donde mis sueños trotan en manadas, superficie de durazno, fragante huerto en tu palma en donde crece la hierbabuena y la menta, soy extranjero que visita el templo en donde tu rostro de diosa pagana me observa con curiosa atención, tu espalda es cauce precisa de ríos turbulentos que se dibujan cuando el agua cae fragante desde los manantiales de tu cabello. Llegué a ti por extraña coincidencia y te encontre ocupada por hordas de salvajes que no pueden llegar a comprenderte... tú, la patria del poeta, la mujer que no es, el país por el que me gustaría morir.

Wednesday, April 05, 2006

Despertando en San Andrés

Cohetes y campanas me despiertan mientras asoporado veo deslizarse un alacrán junto a la ventana, el aire huele a campo, a café fresco y a tiempo destilado, salgo a la terraza y la vitalidad me alcanza, bugambilias explotan en mis pupilas y el verdor del valle me vuelve de piedra, mis manos de madera se alzan para dar una referencia al doloroso azul que me envuelve, el grito del gallo devuelve mi atención y mi condición de hombre extraño, camino por tus calles empedradas y admiro tu condición de pueblo olvidado, me abrazo al yeso descarapelado de tus casas, mientras tu gente me mira y me traspasa como sólo puede mirar y traspasar la gente que no conoce la prisa, en tus esquinas bebo cerveza para aliviar el calor que amenaza con convertirme en un espejismo, amo tu aire, tu aroma y tu barro de colores cambiantes, tus dos iglesias una enfrente de otra, misterio que siempre me ha intrigado, pueblo amigo siempre regreso a ti, pues aquí descubro que todavía pertenezco a algún lugar, yo que soy animal citadino, ruidoso y pretensioso, tu me abofeteas y me devuelves a lo básico...

Mujer de ojos de color indefinido

I

Cada vez que miro tus ojos procuro no perder la cabeza, mientras tu sonríes y sigues platicando, yo me interno en ese laberinto que es tu mirada, serena y brillante, me recuerda a manantiales y lagos y mares; tus ojos profundo mar verdoso pletórico de misterios mundanos que desearía descubrir, navegar por tu silencio y por tus palabras, escuchar mi nombre profundamente repetido por tu voz de sirena encantada. Me gusta que me mires a través de esos ojos de piedra preciosa y descubrir en ellos el altar en donde gustoso inmolo mi corazón que palpita y que devoras lentamente mientras sonríes graciosa, traviesa, doblemente hermosa, entre la que veo y la que eres, dulce dupla de aire y sal marina.

II

Tu nombre me recuerda a mezquitas y arena, a deseos y velos, la boca lo libera suavemente, como mariposa que danza arriba de mi cabeza y me provoca reflexiones sobre lo que quiero y lo que la estética comprende. Tu nombre es como cada uno de tus ojos, fantástico, irreal, limpio de dudas, claro... no podría ser de otra forma... definitivo... mujer pantera de formas elegantes, devoradora de almas cautivas por tu belleza aplastante, ídolo de mis momentos a solas. Estoy perdido, se como te llamas, pero yo he olvidado mi nombre.

III

Regálame tu presencia y yo te daré mi vida, mujer, mujer, mujer, yo sólo soy un hombre/esclavo de insomnios provocados por una palabra/mirada tuya.

Tuesday, April 04, 2006

A la mujer que yo perdí...

¿En donde estás, isla de la que fui naufrago?, te pienso y te recuerdo muda, exhuberante, mirandome fijamente; ahora perteneces a otra epoca, a otros vientos, tus suaves arenas son cama de mis lagrimas que se desbordan y hacen brillar la playa en las noches de luna llena. Geografía de mi alma que nunca volverá a ser la misma. ¿Debí ser rescatado? Ahora a lo lejos en la ciudad, no hago otra cosa más que llenar mis despertares entre sabanas blancas de suspiros por el aroma de tu cabello negro que sabe a sal marina. Cada lunar de tu topografía mágica me duele y me turba en estas tardes calurosas en donde recuerdo haber cantado a tus pies versos sobre antiguos dioses tahitianos con el nostálgico canto del ukulele. Ahora exiliado de tus palmeras y tus atardeceres tropicales me pregunto: ¿Debí guardar ese mapa?

Iskra, magnífica, Iskra

Su inteligencia aguda hace juego con sus pies de porcelana, complice, lectora de la borra de mi café, algo gitana, chapucera, de risa sincera y ánimo encendido. Ella es la amiga que todos quisieran, pero es la mía... confidente absoluta de mis desánimos y mis juergas de vino tinto. Una mujer de época, cinematográfica, la recuerdo sonriente, con su sueter negro en un Bristot en otoño. No tiene auto, no lo necesita, siempre alguien la espera, la trae, la recoge o la pasea, así son las mujeres hermosas, libres, ligeras de equipaje y de culpas innecesarias. Compleja y cercana, brutalmente sincera, siempre y cuando sea necesario. Confiada, demasiado confiada, se le ve en los ojos, esos grandes que tiene color avellana. Siempre presta al chismorreo del brunch, las mimosas y los croissants con mermelada y mantequilla. Aristócrata de la clase media y sincera compañía de plumas y pinceles, si ella, esa graciosa conversadora, es mi amiga, Iskra, magnífica, Iskra.

Mujer de ojos griegos...

...y de formas suaves, cuando miras, encantas y me demuestras con lenta exactitud que solo soy un marinero que navega a merced de las sirenas y las gorgonas en un mar de suposiciones e incognitas. Me he perdido en la suave brisa de tu ojo izquierdo, en esa tersa calma que invita a ser un hombre sedentario y tener una casa blanca y siete cabras. Tu mirada me pierde y me recuerda a los bosques de olivos fragantes en donde los dioses buscan el amor... y esto que siento, que no es amor, sino otra cosa que me corroe el corazón e inunda mi sentimientos de desesperación y locura. O tal vez si lo sea... ...O tal vez no!, no lo se... ...mujer de ojos griegos.

Para: S.

Y en un principio... la palabra

Siempre me he sentido atraído por las palabras, desde que comencé a usarlas, torcidas, sin sentido, con muchos sentidos, deteniendolas en mi boca infantil para después despanzurrarlas, las tome prestadas y las renové en esa retórica infantil ingenua y atropellada. Las saqué de mi boca y jugué con ellas, como hormigas a las que quemaba con una lupa, las busque en los libros y me sorprendió encontrarlas representadas por pequeños caminitos de tinta y blancos. Pregunté y como respuesta me enseñaron a leer, más por falta de tiempo que por otra cosa. Descubrí la sorpresa y conforme me confronté a ella la fui perdiendo. Las palabras me presentaron al mundo y entonces entendí que bajo el pelaje del lince y el oxidado casco de los botes había una sucesión de descripciones que nombraban al universo. Entre con reverencia a ese Aleph que Borges describió/escribió años atrás y me sentí perdido, mareado, atormentado por el frío y el absoluto. Soy lo que soy por las palabras, he sido definido, a golpe de cincel por cada palabra que he hecho mía, me he apropiado de muchas de ellas, me he enamorado de su ritmo y su forma y de lo que representan. Soy sentido, busqueda, infinito, soy palabra, soy ritmo, soy sentimiento, soy palabra.